Apuntes Personales y de Derecho de las Universidades Bernardo O Higgins y Santo Tomas.


1).-CURSO DE HISTORIA DEL DERECHO, DE

DOÑA MAFALDA VICTORIA DÍAZ-MELIÁN

DE HANISCH.

2).-APUNTES SOBRE NUMISMÁTICA.

3).- ORDEN DEL TOISÓN DE ORO.

4).-LA ORATORIA.

5).-APUNTES DE DERECHO POLÍTICO.

6).-HERÁLDICA.

7).-LA VEXILOLOGÍA.

8).-EDUCACIÓN SUPERIOR.

9).-DEMÁS MATERIAS DE DERECHO.

10).-MISCELÁNEO

jueves, 1 de enero de 2015

Oratoria forense o jurídica (II)

Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma;Paula Flores Vargas;  Ricardo Matias Heredia Sanchez; alamiro fernandez acevedo;  Soledad García Nannig; 

II.- FORMAS COMO SE TRAMITAN LAS CAUSAS  EN LAS CORTES DE APELACIONES

Para tratar este tema es  necesario previamente referirse a la forma como se tramitan las causas que llegan al conocimiento de las Cortes de Apelaciones.
Una vez que un asunto ha ingresado a las Corte  de Apelaciones y ha superado el examen de admisibilidad, es necesario determinar qué tramitación se dará a la causa, la cual dependerá del recurso interpuesto, la materia de  la causa y la naturaleza jurídica de la resolución.
La mayoría de los asuntos llega a conocimiento de las Cortes de Apelaciones a través del Recurso de Apelación, ya que este medio de impugnación  de las resoluciones judiciales constituye  o permite el conocimiento de un asunto en segundo  grado o instancia, lo cual es la  regla general en la mayoría de las causas que conocen los tribunales ordinarios de justicia.
La  manera de tomar conocimiento del recurso de apelación por parte de las Cortes de Apelaciones puede verificarse:

A) En vista

Esta manera  de tramitar el asunto implica   el cumplimiento de varios   trámites:
1.- Decretar autos en relación.  Art.214 CPC.
2.- Que el Relator revise el expediente y certifique que se encuentra en estado de relación. En esta gestión puede hacer ver  al Presidente de la  Corte que es necesario traer algún expediente, documento o cuaderno a la vista, o decretar algún otro trámite previo a la vista de la causa. 372 Nº3. COT.

3.- La colocación de la causa en tabla.
(Estos tres trámites se consideran previos a la vista de la causa).

4.- El  anuncio.
5.- La relación.
6.- Los Alegatos.

(Estos últimos tres trámites se consideran “la vista de la causa propiamente tal”).

La Ley 19.317 introduce modificaciones  principalmente a la  vista de la causa propiamente tal.

B) En cuenta

La Corte conoce un asunto en cuenta cuando el relator hace la relación de las causas  sin que se permita la participación de las partes.

Cuando un asunto  se conoce en cuenta, la primera resolución que se decreta en el expediente es “Dése cuenta”. Luego dependerá de la materia, el recurso y la  naturaleza de la resolución, la oportunidad para dar cuenta.
El Pdte. de la Corte  deberá distribuir mediante sorteo la causa cuyo conocimiento debe verse en cuenta  entre las distintas salas en que funciona el tribunal. Art.199 Inc.  2º CPC. Estas apelaciones se verán, además, en horas de funcionamiento adicional. Art.199 Inc.3º CPC.
El conocimiento de los asuntos “En cuenta” no fue modificado por la Ley 19.317.



III.- LA VISTA DE LAS CAUSAS.

El conocimiento de los asuntos “Previa Vista de la Causa” por parte de la Corte de Apelaciones es hoy día  la excepción, ya que la regla general es el conocimiento de los asunto“En cuentas ”
En principio, sólo  las apelaciones de las sentencias definitivas se conocen  en vista. En efecto, el Art.199 del Código de Procedimiento Civil señala expresamente que:
 “La  apelación de toda resolución que no sea sentencia definitiva se verá en cuenta...”
Esta regla general se modifica, como también lo señala el Art.199, "si  no obstante ser la resolución apelada de naturaleza jurídica distinta a la de sentencia definitiva, cualquiera de las partes, dentro del plazo para comparecer en segunda instancia solicite alegatos”.

Esto significa que la solicitud de alegatos en la apelación de cualquier resolución que no sea sentencia definitiva y que se solicite  dentro del plazo antes mencionado, transforma la manera como conoce la Corte de Apelaciones del recurso de apelación. La transformación se produce desde la regla general que es el conocimiento “en cuenta” a la excepcional, que es conocer el recurso “en vista”.

Para  que la Corte conozca la  apelación “en vista”, tratándose de resoluciones que no sean sentencias definitivas, los abogados deberán solicitar alegatos dentro del plazo para comparecer en  segunda instancia.
La Ley 19.317 aumentó el término para comparecer en segunda instancia y para solicitar alegatos.
Antes de la modificación, el Art. 200 establecía un  plazo de tres días fatales para comparecer en segunda instancia a proseguir el recurso de apelación. Este plazo se amplió a cinco días en virtud de la modificación introducida a dicho artículo por el Art.1º número 2 de la Ley 13.317.
Recordemos que este plazo de cinco días para comparecer en 2ª instancia se aumenta adicionalmente si el tribunal de primera instancia  funciona fuera de la comuna en que resida el de alzada, en la misma forma que el término de emplazamiento para contestar demandas. Arts. 258 y 259.
De acuerdo a la historia de la Ley, las razones para ampliar el plazo de comparecencia fue que el plazo de tres días  era muy exiguo para cumplir con la actuación procesal de hacerse parte, por lo que se propuso aumentarlo a cinco.
Presentada oportunamente la solicitud de alegatos, la apelación siempre se conocerá previa “Vista de la Causa”, lo cual implica,  de acuerdo al Art.214, última parte,  que el tribunal  de  alzada “mandará que se traigan los autos en relación”. El tribunal de alzada no puede rechazar la solicitud  de alegatos ya que carece de discrecionalidad  para ello. Por lo tanto, presentada dicha solicitud, siempre la apelación se conocerá previa vista de la causa.
En la práctica, el tribunal de alzada ingresado los autos a secretaría, si la resolución no es sentencia definitiva, debería esperar cinco días, para luego decretar “Autos en Relación” o “Dése Cuenta”, según si el apelante ha solicitado, o no, alegatos.
Si es apelación de sentencia definitiva, una vez ingresados los autos en secretaría y pasado el control de admisibilidad del recurso, el  tribunal de inmediato y sin esperar la comparecencia  del apelante debe dictar el decreto “Autos en Relación”.

una vista en Inglaterra




1.- La Vista  de la Causa Propiamente Tal

En esta materia la Ley 19.317 introdujo importantes modificaciones.
Estas modificaciones si bien se refieren a la relación y los alegatos, también influyen  en una serie de trámites  anteriores  al anuncio. Estos trámites son:


2.- La Suspensión de  la Vista de la Causa

En este trámite se modifican las causales de suspensión de la vista de la causa y  además la forma para hacerla efectiva, o sea, la tramitación  del escrito de suspensión.


3.- Modificaciones a las causales de suspensión de la Vista de la Causa

Como sabemos, la vista de la causa se verifica el día  señalado para ello en la  tabla.
Excepcionalmente podrán  no verse las causas  el día  señalado por haberse suspendido su vista.
El derecho a suspender la vista de la causa está contemplado en el Art.165 del CPC
El número 1 del Art. 1º de la Ley 19.317 introdujo  las siguientes modificaciones  al Art.165:

a.- La letra a) sustituyó el número 3º del Art. 165 que decía:
 
“Sólo podrá suspenderse en el día  designado al efecto la vista de una causa, o retardarse dentro del mismo día: ... 3º Por muerte del procurador o del litigante que gestione por sí  en el pleito. En estos casos, la  vista de la causa se suspenderá por quince días contados desde la notificación al mandante  de la muerte del procurador o desde la muerte del litigante que obraba por sí mismo, en su caso;”.
La modificación incluyó entre los casos de suspensión de la  vista de la causa contemplados en  el número 3 del Art. 165, la muerte del abogado patrocinante. Consecuentemente, la vista de la causa se suspende en este caso por quince días contados desde la notificación al patrocinado de la  muerte del abogado patrocinante.
La razón de la modificación fue considerar que no haber incluido la muerte del patrocinante como causal de suspensión, teniendo en cuenta  que éste era quien habitualmente alegaba las causas, era una omisión conveniente de subsanar.
b) La letra b) del número 1 del Art.1º de la Ley 19.317 modificó el número 4º del Art.165 del C.P.C., que sólo permitía  la suspensión 
“Por muerte del cónyuge o de alguno de los descendientes o ascendientes legítimos del  abogado defensor, ocurrida dentro de los ocho días anteriores al designado para la vista;”.
La modificación eliminó del número 4, la expresión “legítimos”. Por Loa tanto hoy día la suspensión procede en caso de muerte de los parientes mencionados en dicho número cualquiera sea la calidad de estos, es decir, sean legítimos o ilegítimos.
De acuerdo a la historia de la Ley, esta modificación se introdujo a sugerencia de la asesora del Ministerio de Justicia Sra. Gazmuri, quien estimó innecesaria la discriminación entre parientes legítimos e ilegítimos que hacia la Ley.

Por su parte el Pdte. del Instituto Chileno de Derecho Procesal don  Waldo Ortúzar L. Se manifestó contrario a la reducción de las causales para suspender la vista de las  causas (Art. 165 CPC), ya que era muy drástico dejar sólo dos casos, como la muerte de  alguno de los representantes  de las partes o de sus parientes. Señaló que era conveniente conservar la posibilidad de suspender una vez cada parte con un máximo de dos suspensiones en  total,  y además, conservar la posibilidad de suspender una vez de común acuerdo.
En definitiva  se acogió la opinión del Sr. Ortúzar.

4.- Modificaciones a la Tramitación del escrito de Suspensión de la Vista de la Causa.

Hasta antes de la modificación introducida al inciso tercero del número 5 del Art. 165 del CPC por la letra c)  del número 1 del Art.1º de la Ley 19.317, la  solicitud de suspensión debía presentarse por escrito antes de comenzar la audiencia, debiendo pagar un impuesto especial de media o un cuarto de Unidad Tributaria Mensual en estampillas de impuesto fiscal, según la solicitud se presentara ante la Corte Suprema o las Cortes de Apelaciones.
Esto  hacía que los relatores que habían estudiado sus causas para la relación, el día de la vista  y momentos antes de ella no pudieran hacerla por haber suspendido la vista de la causa alguna de las partes, perdiendo el estudio realizado.
Para evitar estas suspensiones de última hora, hoy con la modificación introducida por la Ley 19.317, se exige que el escrito en que se solicita la suspensión sea presentado “hasta las doce horas del día hábil anterior al de la audiencia correspondiente”.

El Auto Acordado de la Corte de Apelaciones de Santiago de fecha 9 de  agosto de 1994, y el Auto Acordado de la Corte Suprema de 2 de  septiembre del mismo año, que implementaron las modificaciones introducidas por la Ley 19.317,  en cuanto a  la suspensión de la vista  de la causa dispusieron, el primero de ellos en su letra “b), que “La Oficina de Partes funcionará de 11:00 a 12:00 horas, durante el horario de invierno, con personal de turno para el solo efecto de recibir  escritos de suspensión de la  vista de las causas. También  cambiará su horario  normal de los días sábados, para atender de 9:00 a 12:00 horas”
El  Auto Acordado de la Corte Suprema en relación a este aspecto, en su número 1º dispuso: 
“El señor Secretario de la Corte Suprema y los señores Secretarios de las Cortes de Apelaciones, en su caso, dispondrán las medidas convenientes para la oportuna recepción de los escritos de suspensión de las causas en tabla. Para ese efecto, personal de la Secretaría atenderá de lunes a  sábado, en horario que se extenderá de 9 a 12 horas. En el cargo de recepción de la solicitud se estampará, además de la fecha, la hora de su presentación.”


El problema para los abogados se presenta con las causas cuyas vistas, de acuerdo a la tabla, corresponde al día lunes de la semana, ya que en ese caso la solicitud de suspensión debe ser presentada antes de las doce horas  del día hábil anterior (es  decir sábado). Recordemos que la  tabla se confecciona y se exhibe el día viernes de la semana y a última hora, y que el sábado sólo funciona la Sala de Turno en la Corte de Apelaciones y en la Corte Suprema únicamente la Secretaría.
De acuerdo a la historia de la Ley, en relación a la oportunidad para presentar el escrito de suspensión sólo se discutió si era necesario que la presentación se hiciera hasta las doce del día hábil anterior, o hasta antes del inicio de la audiencia  del día hábil  anterior al fijado para la vista de la causa,  optándose por la primera alternativa por razones de certeza.
5.- El Anuncio

Como sabemos, al iniciarse la audiencia, el relator ha recibido las solicitudes de suspensión,. Inmediatamente de constituida la sala debe dar cuenta a la Corte de las  solicitudes de suspensión y de  todas aquellas causas que por cualquier razón no se verán en la audiencia. Al respecto, el Auto Acordado de la Corte Suprema de fecha 2 de septiembre de 1994 en el número 2º señala:
 
“Las solicitudes de suspensión se anotaran en un libro ad-doc y se entregaran oportunamente al relator bajo recibo o firma, quien dará cuenta al Presidente de la Sala antes del inicio de la respectiva audiencia, oportunidad en que éste resolverá sobre ellas y determinará, asimismo, las demás causas que  no se verán por falta de tiempo ...”
El Relator  debe también  dar cuenta de los vicios y omisiones que hayan notado en las causas del día para que el Tribunal resuelva si es necesario antes de ver la causa realizar algún trámite. Por último, deben informar de todo vicio u omisión substancial que observasen en los procesos y de los abusos cometidos  por los funcionarios judiciales que han  intervenido en ellos y que se hallaren sujetos a la potestad disciplinaria del tribunal. Arts. 222 CPC y 373 del COT.
Luego el relator debe anunciar en la tabla y  antes de comenzar la  relación de las demás causas, las que se ordena tramitar, las suspendidas y las que no se verán  por cualquier otra razón.
La tabla del día, hasta antes de las modificaciones introducidas por la  Ley 19.317, en  principio debía verse completa con excepción de las suspendidas, las que no tuvieren tribunal y las que salían en trámite. Sin embargo, a veces (y era la regla general), por  falta de tiempo la Corte no alcanzaba a ver toda la tabla y las causas que quedaban pendientes pasaban a la tabla de la  semana  siguiente. No obstante, el Art. 373 del COT y el Art. 222 Inc. 2º del CPC  obligaban al tribunal a anunciar en cualquier instante dentro de la audiencia, las causas que no alcanzarían a verse por falta de tiempo.
Lamentablemente  la Corte no cumplía con esta obligación  y era habitual para los abogados esperar horas  hasta finalizar la audiencia, para que el Pdte. de la Sala se dignara avisar  que no se alcanzaría a ver su causa.

Hoy, con las modificaciones introducidas por el número  3 del Art. 1º y el Art. 3º de  la Ley  19.317, a los Arts. 222 incisos segundo y tercero del CPC y Art. 373 del COT, la Corte tiene la obligación al comenzar la audiencia de anunciar las causas suspendidas  y las que por cualquier otro motivo no hayan de verse, así como las que no se verán durante la audiencia, por  falta de tiempo”.
Lo anterior, implica que la Corte debe estimar, al comenzar la audiencia y de acuerdo al informe del relator, cuántas causas alcanzará a ver durante ella y las que calcule que no se verán, indicarlas para de esta forma evitar que los  abogados permanezcan toda la  audiencia esperando alegar por alguna causa que nunca alcanzará a  verse.

En la práctica, el anuncio,  que se hace en un formulario,  indica que la Corte verá hasta la causa Nº ... inclusive.

Los abogados  cuya causa es posterior a ese número, pueden retirarse y no perder toda la mañana o la tarde en el Tribunal como ocurría hasta antes de la entrada en vigencia de la Ley 19.317.

Puede acontecer que si bien la Corte señaló en el anuncio que se vería  hasta tal Nº, al finalizar el horario de audiencia aún no se llegue a esa causa. En ese evento, en principio, la Corte debiera extender su  audiencia hasta ver íntegramente la tabla anunciada. La última parte del Art. 222 del CPC y del Art. 373 del COT, modificados por la Ley 19.317, señalan, respectivamente, que: “La audiencia se prorrogará, si fuere necesario, hasta ver la última de las causas que resten en la tabla”.
La Corte Suprema en el Auto Acordado sobre la materia, regló en forma diferente el asunto. En efecto, si ocurre que no obstante haberse anunciado que se verá hasta una determinada causa, queda pendiente al término del horario  de audiencia la relación o los alegatos de una causa anunciada, de acuerdo al número 4º del Auto Acordado sobre la materia, “deberá proseguirse en la audiencia más próxima  que señale el Presidente de la Sala”.
Hemos visto que algunas Salas de la Corte de Apelaciones han comenzado a adoptar el criterio de la Corte Suprema y no extienden  sus audiencias hasta concluir las causas  anunciadas. En todo caso, la ley dice que la  prórroga se debe hacer solo si “fuere  necesario”.

Otro problema que se presenta, es que en varias oportunidades la Corte estima ver hasta tal número y se llega a dicha causa mucho antes del término del horario de audiencia.  En ese caso, en principio, no pueden incluir otras causas de la tabla del día y que quedaron  fuera de ella al anunciar el número de causas a verse. Si así ocurre, al parecer, los ministros deberán ocupar su tiempo libre en otra actividad. Puede sostenerse, sin  embargo, que podrían verse las causas siguientes, más allá de la última de las anunciadas, siempre que no tuvieran abogados anotados para alegar. Ello, porque la razón de la  norma es evitar la perdida de tiempo para el tribunal. Por lo tanto, si no hay abogados anotados en las causas que siguen a la última anunciada y queda tiempo en la audiencia, no se aprecia una razón lógica para no continuar  con la vista de las causas pendientes.

Como veremos posteriormente, el criterio de la Corte  para decidir hasta qué número de causas se  verá en la audiencia dependerá de la cantidad y complejidad de éstas y especialmente de las anotaciones para alegar en cada causa que hagan  los abogados.


6.- La  Relación de las Causas

Como sabemos la relación de las causas  es la forma  como los tribunales  colegiados toman  conocimiento del proceso. Este trámite  lo hacen los Relatores o el Secretario del Tribunal, sin perjuicio de que sus miembros examinen  el proceso por si mismo, si lo estiman necesario, Art. 161 CPC.

Por costumbre y hasta la entrada en vigencia de la Ley 19.317, a pesar de que nada se decía al respecto,  la relación era privada. El Relator exponía  el caso a los ministros sin la presencia ni la intervención de los abogados de las partes. Excepcionalmente se podía obtener de parte del Pdte. de la Sala que permitiera la presencia de algunas personas  durante la relación.  Al menos así  lo pudimos comprobar al llegar a varios grupos de alumnos  de la Escuela de Derecho a la Corte de Apelaciones de Santiago a presenciar este  trámite.

El  Art. 223 del CPC. antes de la modificación introducida por la Ley 19.317 sólo reglamentaba los alegatos de los abogados. Hoy el nuevo Art.  223, producto de la modificación introducida por el Nº4 del Art. 1º de la Ley 19.317, reglamenta la forma de la relación.

La relación se inicia después de anunciada la causa.

El anuncio normalmente lo hace el Tribunal a través de un funcionario que es el oficial de Sala.

Anunciada la causa comienza el trámite de la “vista de la causa propiamente tal”.

El nuevo Art. 223 señala: 
La vista de la causa se iniciará con la  relación, la que se efectuará en presencia de los abogados de las partes que hayan asistido y se hubieren anunciado para alegar”.
Esto demuestra que la relación es un trámite obligatoriamente  público, salvo el caso de los procesos criminales que se  encuentran en etapa de sumario y siempre que las partes  no cuenten con vista del mismo.  En efecto,  el Art. 2º de la Ley 19.317 agregó un inciso final al Art. 63 del CPP, que  señala: 
En caso que proceda la vista de la causa y siempre que por ministerio de la ley o resolución judicial uno o más abogados tengan conocimiento del proceso o del cuaderno de éste en que incida el recurso, se estará a lo  que establece el Art.223 del Código de Procedimiento Civil, solamente respecto del o de los abogados que tengan dicho conocimiento”.
Esto significa que a la relación de la causa en un proceso penal sólo puede asistir el abogado que tiene conocimiento del sumario. El que no lo tiene tendrá que esperar que concluya la relación para ingresar  a la sala.
Durante la relación, el nuevo Art. 223  faculta a los ministros  para hacer preguntas o hacer observaciones al relator. Las  partes carecen de  esta facultad y deben limitarse a escuchar al relator. En todo caso, las  observaciones que  hagan los ministros durante la relación no los inhabilitan.
En la práctica, no siempre las relaciones son buenas. Algunos relatores omiten referirse a algunos antecedentes que los abogados consideramos  de importancia  y que sería conveniente  revisar sobre la marcha. Sin embargo, no se puede interrumpir la relación por parte de los abogados, facultad que si tienen los ministros.

Estimamos  conveniente establecer algún mecanismo para que los  abogados de las partes hagan saber al relator algunos aspectos del proceso en los cuales convendría profundizar al hacer la relación (antes o durante ella). De esta forma los alegatos serían breves y en algunas oportunidades innecesarios.
Podría  sostenerse que los alegatos suplen los inconvenientes de una relación deficitaria, pero no es así. No siempre los ministros toman con  igual atención las alegaciones de los abogados, las que en muchos casos son deficientes y en nada aportan para un mejor conocimiento y resolución del asunto. Además, en la relación los ministros, generalmente se encuentran  más atentos, menos cansados, mejor dispuestos y más inquisitivos en relación al proceso.
Creemos que no se justifica la modificación en aquella exigencia que  se impone a los abogados para asistir a la relación y que consiste en anotarse previamente con el relator para alegar. Perfectamente un abogado puede no tener interés en alegar, por lo tanto no se anota, y por el contrario, tener interés en escuchar  la relación. No vemos cuál es la razón de impedir el conocimiento de un acto procesal público por el simple hecho de no haberse anotado para alegar.

¿Acaso esto significa que la relación es privada y excepcionalmente pública cuando los abogados se anotan para alegar?

¿No podría asistir cualquier persona a una relación?

Estimamos que la ley no ha restringido la publicidad de la relación: sólo ha permitido a los abogados participar de ella cuando se anotan, a  pesar de que la participación sólo les permite tomar nota del déficit que  existe en ese acto procesal y compensarlo  en el alegato.
Parece ser, no obstante, que el criterio de la Corte Suprema y el de las Cortes de Apelaciones es que la relación es un acto privado y que sólo puede ser escuchada por los abogados que se han anunciado para alegar.
El número 6º del Auto Acordado de nuestro máximo Tribunal en  relación a esta materia dispone: 
“El abogado que se hubiere anunciado para alegar, tendrá derecho a oír la relación con que se inicia la vista de la causa, pero -ni aún así- podrá hacerlo una vez comenzada la relación”
La publicidad de la relación no sólo favorece a las partes y a la  comunidad toda que puede  presenciar cómo se desarrolla la actividad jurisdiccional, sino que también beneficia al propio tribunal, ya que  sus decisiones , que se toman  necesariamente  a través del conocimiento del proceso que se produce con la relación, pueden ser siempre conocidas en  su gestión por la opinión pública. Todo esto con la limitación ya referida del proceso penal, en que durante el sumario y cuando no se tiene  conocimiento de el, no cabe hablar de relación pública.

Una mala  relación privada, será siempre peor que una mala relación pública.
En la historia de la Ley queda claro que si bien se reconoce el carácter público  de la relación, todas las opiniones de los Diputados y Senadores  y  de los invitados por la Comisión  a la discusión del proyecto fue que deben  presenciar la relación  solo los abogados de las partes. Incluso más, el Pdte. del Colegio de Abogados respondiendo a una consulta formulada por los integrantes de la Comisión, aceptó la conveniencia de reducir la publicidad  solo a los abogados de las partes del juicio, ya que en caso contrario, podría  llegarse a extremos en que se pudiera afectar el correcto desempeño de la función jurisdiccional.


La comisión sostuvo que así como habían procesos en que existía la reserva  en el Sistema Procesal Civil, como por ejemplo, en el procedimiento de nulidad de matrimonio, era conveniente para la relación de las causas  aplicar un sistema análogo, ya “que una publicidad indebida podría afectar la percepción de una buena administración de justicia”. En definitiva, la  comisión fue de la opinión de reservar la relación sólo a los abogados de las  partes e impedir  su  difusión  a través de los medios de comunicación.

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