Apuntes Personales y de Derecho de las Universidades Bernardo O Higgins y Santo Tomas.


1).-CURSO DE HISTORIA DEL DERECHO, DE

DOÑA MAFALDA VICTORIA DÍAZ-MELIÁN

DE HANISCH.

2).-APUNTES SOBRE NUMISMÁTICA.

3).- ORDEN DEL TOISÓN DE ORO.

4).-LA ORATORIA.

5).-APUNTES DE DERECHO POLÍTICO.

6).-HERÁLDICA.

7).-LA VEXILOLOGÍA.

8).-EDUCACIÓN SUPERIOR.

9).-DEMÁS MATERIAS DE DERECHO.

10).-MISCELÁNEO

lunes, 7 de julio de 2014

Derecho Notarial Chileno II

  Esteban Aguilar Orellana ; Giovani Barbatos Epple.; Ismael Barrenechea Samaniego ; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; -Rafael Díaz del Río Martí ; Alfredo Francisco Eloy Barra ; Rodrigo Farias Picon; -Franco González Fortunatti ; Patricio Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas ; Gustavo Morales Guajardo ; Francisco Moreno Gallardo ; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa ; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma ; Cristian Quezada Moreno ; Edison Reyes Aramburu ; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos ; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba ; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala ; Marcelo Yañez Garin; Katherine Alejandra Del Carmen  Lafoy Guzmán 
Los abogados son los grandes usuarios de las notarías 

La naturaleza jurídica del escribanato.

La sucesión regular de los titulares de cada escribanía se remonta en Chile hasta el establecimiento de la más antigua en el siglo XVI. Este hecho no deja de presentar consecuencias históricas jurídicas relevantes. Tal vez la más importante es la que toca a la naturaleza de la institución notarial, principal institución que encuentra su origen inmediato en las antiguas escribanías.
En otros países se ha discutido si los notarios son funcionarios o profesionales en sí, en fin, ocupan una categoría sui generis. En Chile, al menos si se considera la cuestión, desde un punto de vista histórico jurídico, no cabe tal discusión En cuanto a los sucesores de los antiguos escribanos, los actuales notarios son titulares de un oficio público.
En el hecho, la naturaleza jurídica de la institución no ha variado desde que se crearon las primeras escribanías chilenas en el siglo XVI. Lo único que se ha hecho es nombrar nuevos titulares para el oficio cada vez que se produce una vacante y aumentar el número, que siempre se ha mantenido fijo de estos oficios públicos.

Oficio de escribano.

El oficio confiere actualmente a su titular, substancialmente, la misma competencia que ya en el siglo XVIII sintetizaba Azevedo en sus "Commentatorium juris cívilis in Hispanie ragie constitutiones ", escrito relacionado con la para confección de instrumentos y actos judiciales y extrajudiciales. Esto significa, según el mismo autor, que nadie fuera del escribano puede confeccionarlos y escribirlos dando fe de ellos. En eso consiste la competencia propia del oficio de escribano (y del actual notario). A sus escrituras se les da plena fe en juicio y fuera de juicio, como instrumentos de una persona pública que tiene autoridad para confeccionarlos.
La competencia del escribano de la época indiana es amplia, y comprende la confección de instrumentos públicos y privados, actos judiciales y extrajudiciales, cumple así las funciones de notario, secretario y receptor de los tribunales de justicia. La única variación de relieve que en estos cuatro siglos se ha producido,  de esta competencia conferida por su oficio al antiguo escribano y al actual notario, es la separación de funciones de ministro de fe de los secretarios y receptores de los tribunales de justicia.
 El escribanato, por lo tanto, a través de estos cuatro siglos de existencia, hoy como notariado, ha mantenido la configuración jurídica de un oficio público.

Legislación aplicable a los escribanos en Chile Indiano.

 Chile, durante la época anterior a su independencia como colonia de España, estaba sujeto en todos los aspectos de su vida institucional a la legislación Española o Indiana, las que por su contenido y organización formaban un verdadero texto de derecho positivo, y, en lo referente al escribanato, tales aspectos tuvieron vigencia efectiva en nuestro país hasta la legislación dictada después de la Independencia.
 Las normas legales que tuvieron aplicación en Chile, como también en todas las colonias que integraron las Indias Occidentales, fueron: el Fuero Real, las Leyes de Estilo, Las Siete Partidas, la Nueva Recopilación y la Recopilación de Leyes de Indias. De éstas, las que rigieron especialmente en la materia que nos interesa fueron: las Siete Partidas, la Novísima Recopilación y las Leyes de Indias. Contienen una detallada reglamentación del oficio de escribano, conservándose en la legislación actual los principios establecidos por los legisladores antiguos y, en muchos casos, sin la más mínima variación.
 Se analizará a continuación, en forma breve y, sólo con el fin de tener una idea más clara, la normativa relativa a los escribanos contenida en las distintas disposiciones aludidas más arriba.  Se hará mención también a aquellos cuerpos de leyes que no obstante no haberse aplicado en las Indias, contienen sí, importantes y numerosas normas sobre el escribanato. Esto en el orden cronológico en que fueron dictadas.

Las Siete Partidas.

  Corresponde a una recopilación erudita de leyes realizada en España, probablemente entre 1250 y 1265, atribuida a Alfonso X, que contiene normas de los derechos romano, canónico y foral, agrupadas en partes y que rigieron en América hispana.  Estas se refieren al oficio notarial en el Título XVI y XVII de la partida III, considerando a los escribanos como auxiliares de la administración de justicia, criterio que se ha mantenido en la mayoría de los países del notariado latino.
El Título XIX, de la citada partida,  se refiere en su totalidad a los escribanos públicos. En dicho Título encontramos toda la doctrina referente a la institución notarial. Esta se refiere al concepto de escribano; la manera cómo deben ser nombrados, cuáles son los documentos que deben guardar, las obligaciones que deben cumplir, cómo deben extender las escrituras, el lugar donde deben ejercer su oficio, el lugar donde deben guardarse los documentos, qué documentos deben guardarse, cómo debe respetárseles en los lugares donde ejercen su oficio, y qué sanción deben tener al falsificar un documento.
 El escribano es definido como un "ome que es sabidor de escrevir", concepto que distintas disposiciones de las Partidas se encargan de completar con el carácter de ministro de fe pública que lo distingue de un simple amanuense, que sólo transcribe información.
 Autores Españoles critican esta definición  porque de ella no se desprendería que el escribano tuviera alguna ilustración jurídica, tan solo sería un escribiente, pero, según Alfonso X los escribanos debían conocer el derecho para poder ejercer sus cargos en conformidad a la ley.
 En las Partidas se mantiene la exigencia establecida en el Fuero Real en el sentido que las escrituras debían ser escritas de puño y letra por los escribanos, haciendo distingo entre el protocolo y las copias; como asimismo en lo relativo a los nombramientos que debían ser hechos por la Corona. Aún cuando en reiteradas ocasiones el soberano vendía las escribanías como si fuesen propiedades particulares, siempre debía nombrarse al funcionario hipotético por autoridad real.
En cuanto a los requisitos que se exigían para desempeñar el cargo; debían ser hombres libres, cristianos y de buena fama, que supieran escribir, vecinos del lugar en que debían ejercer  y   ser mayores de 25 años.

Las Leyes de Toro.  

 Las Leyes de Toro representan una etapa propia en nuestro Derecho histórico, cuya principal importancia reside en que se trata de unas leyes nuevas y no de una compilación de otras existentes, en ellas se establece el orden de aplicación de la legislación imperante en la época. Fue aplicada fundamentalmente en España y América. Su texto contiene 83 leyes y fue dictado en Toledo en los años 1502 a 1503, por las Cortes de Toro, en España.

 La Nueva Recopilación.
      
 En 1534, las Cortes de Madrid fijaron la necesidad de depurar los defectos que se habían apreciado en el "Ordenamiento de Montalvo", reuniendo todas las disposiciones vigentes en un único volumen. El proyecto, iniciado por el jurista Pedro López de Alcocer, culminó treinta años más tarde con la "Nueva Recopilación",  interviniendo en el proceso de redacción prestigiosos licenciados como López de Arrieta o Bartolomé de Atienza, el Consejo Real y la Chancillería de Valladolid.
El 14 de marzo de 1567 se despachaba la pragmática promulgatoria que sancionaba el carácter oficial de la "Nueva Recopilación", ordenando Felipe II que se aplicara por todos los tribunales de justicia.
  Esta recopilación se refiere a los escribanos en el Título XII, Libro 11, leyes 2 a 7, y además en los Títulos XIX, XX y XXI. El Título XII se refiere a los escribanos de provincias.   
 El Título XIX está dedicado a los escribanos de Cámara y del Consejo y a los derechos que les competen. Asimismo se refiere a los escribanos de la Santa   Inquisición, a los de Indias, a los de las Órdenes, a los de Hacienda, a los de Audiencia y a los de Contaduría.
 El Título XX regula lo relativo a la ordenación de los escribanos de cámara, audiencia y cancillería como asimismo a sus derechos.
 Por último, el Título XXI legisla sobre los escribanos del Crimen, los Alcaldes de Corte y de Cancillería, y sobre sus aranceles.
Esta obra,  suscitó numerosas quejas y dudas de manera que fue necesario dictar autos acordados para aclararla.

La Recopilación de las Leyes de India.

 Tuvo un largo proceso de elaboración realizado tanto en España como en América, recién el siglo XVI fue completada por Antonio de León Pinelo y promulgada en 1680. Esta obra se divide en nueve libros. 
 Trata en el libro V, Título VIII, de los escribanos de gobernación, de cabildo, de número, reales y de los notarios eclesiásticos.
 La ley 1 del Título VIII prohíbe a los virreyes, los presidentes de audiencia, los gobernadores, corregidores, jueces de comisión, visitas o residencia, alcaldes ordinarios, y demás autoridades, hacer nombramientos de escribanos. Esta ley revela la discordancia que existía entre la ley y los hechos. La designación del escribano en la legislación hispánica del siglo XV era facultad exclusiva de la corona. Al pasar la ley a América y en su concreción material, la facultad se extendió a virreyes, gobernadores y justicias.
 La ley III fija las exigencias para ejercer. El escribano debía tener título de tal y, además, para la ejercitación profesional era sometido a un examen ante la Real Audiencia. El título era obtenido mediante un estudio de capacitación, pero el cargo era asignado por el monarca y, también, exigía limpieza de sangre.      Se prohíbe el  uso de abreviaturas, escribir las cantidades con letras y redactar el documento con minuciosidad Los registros debían signarse y coserse, para su mejor conservación. 
              
 La Novísima Recopilación.

 Reúne y clasifica en un solo libro todos los cuerpos vinculados al derecho hispánico, comprende las incluidas en la Nueva Recopilación de manera que se suprimen las contradicciones y deficiencias de estas. Este cuerpo de leyes no tuvo aplicación en los territorios de América del Sur. 
La Novísima Recopilación contiene una detallada reglamentación del oficio de escribano. Al respecto y sin pretender abarcar la totalidad de las disposiciones relativas a estos funcionarios, se hace referencia sólo a algunas de ellas.
 En el libro VII, Título XV trata de los escribanos públicos y del número de los pueblos, de los notarios de los reinos y de las visitas que deben hacerse. La ley 11 de dicho Título se vincula con la edad necesaria para el ejercicio del oficio de escribano, enuncia una resolución de Felipe 11 de 1566 en que exige tener 25 años de edad cumplidos. Esta disposición deviene de la Nueva Recopilación.
 El título XXIII del libro X legislaba sobre las escrituras públicas, sus notas y registros. En éste se recogían disposiciones de la pragmática dada por la reina Isabel la Católica en Alcalá, el 7 de junio de 1508, sobre las normas que debían seguirse en “El libro de protocolo”  que debían llevar todos los escríbanos. Esta ley establecía que los escribanos debían tener un libro de protocolo, encuadernado, en el cual debía incorporarse in extenso el documento con la declaración de las personas que lo otorgaban, la fecha del instrumento, el lugar y las condiciones pactadas.
 Las escribanías en Chile indiano, como ya se expresara, al igual que en España, pertenecieron a la categoría de oficios vendibles, es decir se adjudicaban en subasta al mejor postor, admitiéndose a licitación sólo a personas idóneas para el cargo. El rematante quedaba obligado a obtener la confirmación del cargo en el término de seis meses. En el caso de no presentarla en el plazo referido se declaraba vacante el oficio y se remataba de nuevo. Por último, si no había interesados se daba en arrendamiento, pero siguiendo siempre el mismo procedimiento.
              
Clases de escribanos.

Algunos  aspectos relevantes. Durante este período se conocieron las siguientes clases de escribanos:
o De consejos o ayuntamiento, 
o De cámara, públicos 
o Del número, 
o Reales, 
 La clasificación que interesa para efectos del desarrollo de este trabajo es la que distingue entre "escribanos públicos" y "escribanos reales". La diferencia entre ellos es que los Escribanos públicos sólo podían ejercer sus funciones en el partido o territorio jurisdiccional asignado, en cambio los escribanos reales actuaban en cualquier lugar, siempre que no hubiera ahí escribano público, debiendo presentar sus títulos al respectivo cabildo. Asimismo, éstos estaban encargados de formalizar los actos propios de la potestad real. No había inconveniente para que un escribano público pasará a la calidad de real.
 Los Escribanos Públicos o del Número,  llamados así por estar limitados en cuanto a su número, intervenían en la vida jurídica privada, siendo los únicos a quienes estaba permitida la formación de protocolos con las escrituras que autorizaban. Estos escribanos son los equivalentes a nuestros notarios de hoy.

Prohibiciones a los escribanos.

1. Entregar diminuto  algún proceso en las apelaciones so pena de perder el oficio y de pagar el interés a la parte, y dar copia de alguna pieza o sin mandato del juez.
2. Autorizar escritura de obligación en que el lego se sometía a la Jurisdicción Eclesiástica, bajo pena de perder el oficio y de nulidad de la escritura otorgada.
3. Ser abogado de las partes o procurarlas en los pleitos que ante ellos pendían.
               
Requisitos para desempeñar el cargo de escribano.

 Las Siete Partidas exigían que los escribanos públicos fueran hombres libres, cristianos y de buena fama, que supieran leer y escribir, vecinos del lugar en que debían ejercer. Además, debían ser mayores de 25 años y  debían tener limpieza de sangre. No se admitían a los mulatos ni a los mestizos 

Nombramiento del escribano.

 Debía hacerlo la Corona aunque en algunas oportunidades lo hicieron los adelantados directamente y no el monarca. Del mismo modo algunos escribanos fueron nombrados por el Ayuntamiento, por las Audiencias o por los Cabildos.
 Nombrado el escribano debía pagar el derecho de media anata   y un tercio de las utilidades, a menos de estar excluido de la carga por haber sido creado antes de su instalación o por gracia especial.
 Nombrado o aprobado en el cargo el escribano debía prestar juramento de desempeñar fielmente el oficio, no cobrarle a los pobres, al Fisco ni a los indios, y de guardar secreto en caso que se lo pidieren.

Responsabilidad funcionaria.

 De acuerdo a  lo dispuesto por la Novísima Recopilación, correspondía a los Corregidores velar por el recto cumplimiento del cargo de escribano; vigilaban por la exacta actuación del escribano en su distrito; su puntualidad, sus descuidos o su tolerancia. Así también la Partida III expresa que el escribano del Rey que incurría en falsedad debía morir. Por último estaban sujetos a los juicios de hacienda y a las visitas.
 El ejercicio del oficio de escribano en la Indias era  vigilado por la Real Audiencia hasta el año 1817 y desde esa fecha lo fue por el Tribunal de Apelaciones, hoy Corte de Apelaciones, que a partir de entonces la sustituyó.
Eran los oidores de la Audiencia y luego los Camaristas del Tribunal de Apelaciones, o Ministros de Corte de Apelaciones, quienes practicaban visitas a las distintas escribanías. En esto no ha habido mayor innovación hasta nuestros días.


 Regulación legal de Notarios.

En Chile, los  Notarios Públicos, están regulados en actualidad  en los artículos 399 al 445,  del Código Orgánico de Tribunales, que forma el numero 7 del  titulo XI de ese Código.
Los Notarios Públicos son nombrados por el Presidente de República de conformidad a las normas del Código Orgánico de Tribunales.
 Los Notarios Públicos, fueron creados por Ley de Organización y Atribución de Tribunales y los Juzgados de 1875. Antes de esa ley durante periodo de la  colonia y comienzo de la  República, sus funciones lo ejercían los Escribanos Públicos.

Demarcación, distritos notariales y clases de Notarios. 

1).-Los Notarios Públicos  ejercen su función en un territorio jurisdiccional determinado,y no podrán ejercer fuera de respectivo territorio. En actualidad ese territorio jurisdiccional  es una comuna o agrupación de comunas que constituya territorio jurisdiccional de jueces de letras. Pero  aquellos territorios jurisdiccionales formados por una agrupación de comunas el Presidente de la República, previo informe favorable de la Corte de Apelaciones respectiva, podrá crear nuevas notarías disponiendo que los titulares establezcan sus oficios dentro del territorio de una comuna determinada. Estos notarios podrán ejercer sus funciones dentro de todo el territorio del juzgado de letras en lo civil que corresponda.
2).-La tendencia actual es que exista un Notario Publico en todas las comunas que tenga una población suficiente para mantenga un notaria.
El articulo 400 del COT, determina la competencia territorial que tiene los notarios publico:

Art. 400. En cada comuna o agrupación de comunas que constituya territorio jurisdiccional de jueces de letras, habrá a lo menos un notario.
En aquellos territorios jurisdiccionales formados por una agrupación de comunas el Presidente de la República, previo informe favorable de la Corte de Apelaciones respectiva, podrá crear nuevas notarías disponiendo que los titulares establezcan sus oficios dentro del territorio de una comuna determinada. Estos notarios podrán ejercer sus funciones dentro de todo el territorio del juzgado de letras en lo civil que corresponda.
En aquellas comunas en que exista más de una notaría, el Presidente de la República asignará a cada una de ellas una numeración correlativa, independientemente del nombre de quienes las sirvan.
Ningún notario podrá ejercer sus funciones fuera de su respectivo territorio.

Jurisdicción Notarias.

El articulo 401 del COT, establece la jurisdicción que tiene los Notarios Públicos en Chile, que es siguiente:

Art. 401. Son funciones de los notarios:
1. Extender los instrumentos Públicos con arreglo a las instrucciones que, de palabra o por escrito, les dieren las partes otorgantes;
2. Levantar inventarios solemnes;
3. Efectuar protestos de letras de cambio y demás documentos mercantiles;
4. Notificar los traspasos de acciones y constituciones y notificaciones de prenda que se les solicitaren;
5. Asistir a las juntas generales de accionistas de sociedades anónimas, para los efectos que la ley o reglamento de ellas lo exigieren;
6. En general, dar fe de los hechos para que fueren requeridos y que no estuvieren encomendados a otros funcionarios;
7. Guardar y conservar en riguroso orden cronológico los instrumentos que ante ellos se otorguen, en forma de precaver todo extravío y hacer fácil y expedito su examen;
8. Otorgar certificados o testimonios de los actos celebrados ante ellos o protocolizados en sus registros;
9. Facilitar, a cualquiera persona que lo solicite, el examen de los instrumentos públicos que ante ellos se otorguen y documentos que Protocolicen;
10. Autorizar las firmas que se estampen en documentos privados, sea en su presencia o cuya autenticidad les conste;
11. Las demás que les encomienden las leyes.

Notario Público Suplente.

Art. 402. Cuando un notario se ausentare o inhabilitare para el ejercicio de sus funciones, el juez de letras respectivo de turno, designará al abogado que haya de reemplazarle, mientras dure el impedimento o estuviere sin proveerse el cargo.
En los lugares de asiento de Corte de Apelaciones la designación de reemplazante corresponderá al Presidente de ella.
En ambos casos y siempre que no se trate de la aplicación de medidas disciplinarias que provoquen la inhabilidad del notario, éste podrá proponer al juez, el abogado que deba reemplazarlo bajo su responsabilidad.
Durante el tiempo que durare la ausencia o inhabilidad del notario, el reemplazante designado podrá autorizar las escrituras públicas y dar término a aquellas actuaciones iniciadas por el titular que hayan quedado pendientes, debiendo dejar constancia de tal circunstancia en el respectivo instrumento. Del mismo modo podrá proceder el titular respecto de las escrituras públicas y actuaciones iniciadas por el reemplazante.

Las Escrituras Públicas.

Concepto de Escritura publica.

1).-Según el diccionario de Real Academia Española, esta defino Escritura Publica, "5. f. Documento público, firmado con testigos o sin ellos por la persona o personas que lo otorgan, de todo lo cual da fe el notario." La escritura pública es un documento público otorgado con las solemnidades legales ante un Notario Público, e incorporada en un protocolo o registro público, ofrece la máxima seguridad jurídica en nuestro Derecho.
2).-Tiene unos efectos poderosos, regulados específicamente por las leyes sustantivas y adjetivas, que superan con mucho los que tiene un documento privado. El Estado y la sociedad en general atribuyen credibilidad absoluta a los hechos o declaraciones que constan en una escritura pública.
3).-Se sustenta sobre una normativa precisa, reúne condiciones de autenticidad (lo que en ella se recoge es cierto), ejecutoriedad (el acuerdo se lleva a la práctica sin necesidad de más pruebas) y legalidad (se ajusta a lo que dicen las leyes). Los particulares que  celebran una escritura pública tienen la seguridad juridica de que nadie podrá poner en duda su veracidad.
4).-Es un documento íntegro que no precisa ninguna comprobación o contraste y que tiene, por sí mismo, la plena eficacia que le da la ley desde el mismo momento en que  el ministro de fe lo autoriza. Es un instrumento ejecutivo que posee fuerza probatoria de las fechas, de los hechos y de las declaraciones que contiene.
5).-Las escrituras públicas sólo circula mediante copias legalizadas, ya sean en papel. ; la matriz que contiene las firmas originales de los otorgantes se guarda formando el protocolo en oficina del notario que la autoriza. Posteriormente pasa al Archivo Judicial. La escritura pública se conserva para siempre.
Protocolo de un notario publico

Art. 403. Escritura pública es el instrumento público o auténtico otorgado con las solemnidades que fija esta ley, por el competente notario, e incorporado en su protocolo o registro público.

Este articulo esta concordancia con articulo 1699 del CC., que señala: "Instrumento publico o autentico es autorizado con las solemnidades legales por el competente funcionario.
Otorgado ante escribano e incorporado en un protocolo o registro publico, se llama escritura publica."

Solemnidades legales de las Escrituras Públicas.

Las solemnidades establecida por ley, para otorgar escrituras publicas están establecidas en articulo 404, 405, 406, 407,  408, 409,  410, 411, 412 y 414 del COT, y son la siguientes:

Art. 404. Las escrituras públicas deben escribirse en idioma castellano y estilo claro y preciso, y en ellas no podrán emplearse abreviaturas, cifras ni otros signos que los caracteres de uso corriente, ni contener espacios en blanco.
Podrán emplearse también palabras de otro idioma que sean generalmente usadas o como término de una determinada ciencia o arte.
El notario deberá inutilizar, con su firma y sello, el reverso no escrito de las hojas en que se contenga una escritura pública o de sus copias.

1).-La Ley Organización de los Tribunales y Juzgados de 1875, en lo sustantivo y en relación con la institución de los notarios, no se preocupó reglamentar acerca de las solemnidades a que quedaban sujetas las escrituras públicas, satisfaciendose este vacío solamente en el año 1925 con la promulgación  del DL. N° 407. En el ínter tanto la Corte de Apelaciones de Santiago recomendó la aplicación de un antiguo proyecto de reglamento que databa de 1831 y que estaba basado en las normas pertinentes a la materia del Título XVIII, libro 1 de la Novísima Recopilación y de la Partida III, del Libro de las Siete Partidas.
2).-El Decreto Ley 407, de 1925 conocido como "Código del Notariado", fue la primera ley patria que  reguló la elaboración y la celebración de escrituras públicas, las protocolizaciones,  y las demás funciones  de los notarios públicos en Chile, antes eran regidos por leyes indianas.
En año 1982, se dictó la ley N° 18.181, que reformó el COT, en lo referente a escrituras publicas y demás funciones notariales. Esta ley de 1982 son actualmente vigente.


Art. 405. Las escrituras públicas deberán otorgarse ante notario y podrán ser extendidas manuscritas, mecanografiadas o en otra forma que leyes especiales autoricen. Deberán indicar el lugar y fecha de su otorgamiento; la individualización del notario autorizante y el nombre de los comparecientes, con expresión de su nacionalidad, estado civil, profesión, domicilio y cédula de identidad, salvo en el caso de extranjeros y chilenos radicados en el extranjero, quienes podrán acreditar su identidad con el pasaporte o con el documento de identificación con que se les permitió su ingreso al país.
Además, el notario al autorizar la escritura indicará el número de anotación que tenga en el repertorio, la que se hará el día en que sea firmada por el primero de los otorgantes.
El reglamento fijará la forma y demás características que deben tener los originales de escritura pública y sus copias.

Art. 406. Las escrituras serán rubricadas y selladas en todas sus fojas por el notario.
Carecerá de valor el retiro unilateral de la firma estampada en el instrumento, si éste ya lo hubiere suscrito otro de los otorgantes.

Art. 407. Cualquiera de las partes podrá exigir al notario que antes de firmarla, lea la escritura en alta voz, pero si todos los otorgantes están de acuerdo en omitir esta formalidad, leyéndola ellos mismos, podrá procederse así.

Art. 408. Si alguno de los comparecientes o todos ellos no supieren o no pudieren firmar, lo hará a su ruego uno de los otorgantes que no tenga interés contrario, según el texto de la escritura, o una tercera persona, debiendo los que no firmen poner junto a la del que la hubiere firmado a su ruego, la impresión del pulgar de la mano derecha o, en su defecto, el de la izquierda. El notario dejará constancia de este hecho o de la imposibilidad absoluta de efectuarlo.
Se considera que una persona firma una escritura o documento no sólo cuando lo hace por sí misma, sino también en los casos en que supla esta falta en la forma establecida en el inciso anterior.

Art. 409. Siempre que alguno de los otorgantes o el notario lo exijan, los firmantes dejarán su impresión digital en la forma indicada en el artículo anterior.

Art. 410. No será obligatorio insertar en la escritura documentos de ninguna especie, a menos que alguno de los otorgantes lo requiera.
Si en virtud de una ley debe insertarse en la escritura determinado documento, se entenderá cumplida esta obligación con su exhibición al notario, quien dejará constancia de este hecho antes o después de la firma de los otorgantes indicando la fecha y número del documento, si los tuviere y la autoridad que lo expidió; y el documento será agregado al final del protocolo.

Art. 411. Se tendrán por no escritas las adiciones, apostillas, entre renglonaduras, raspaduras o enmendaduras u otra alteración en las escrituras originales que no aparezcan salvadas al final y antes de las firmas de los que las suscriban.
Corresponderá al notario, salvar las adiciones, apostillas, entre renglonaduras, raspaduras o enmendaduras u otra alteración en las escrituras originales.

Art. 412. Serán nulas las escrituras públicas:
1. Que contengan disposiciones o estipulaciones a favor del notario que las autorice, de su cónyuge, ascendientes, descendientes o hermanos, y
2. Aquellas en que los otorgantes no hayan acreditado su identidad en alguna de las formas establecidas en el artículo 405 o en que no aparezcan las firmas de las partes y del notario.

Este articulo esta concordancia  con articulo 1016 del CC.

Art. 413. Las escrituras de constitución, modificación, resciliación o liquidación de sociedades, de liquidación de sociedades conyugales, de partición de bienes, escrituras constitutivas de personalidad jurídica, de asociaciones de canalistas, cooperativas, contratos de transacciones y contratos de emisión de bonos de sociedades anónimas, sólo podrán ser extendidas en los protocolos notariales sobre la base de minutas firmadas por algún abogado.
Asimismo, el notario dejará constancia en las escrituras del nombre del abogado redactor de la minuta. La omisión de esta exigencia no afectará la validez de la escritura.
Las obligaciones establecidas en los incisos anteriores no regirán en los lugares donde no hubiere abogados en un número superior a tres.
El notario autorizará las escrituras una vez que éstas estén completas y hayan sido firmadas por todos los comparecientes.

Este articulo esta concordancia con articulo  1699 del  CC. 

Art. 414. En cuanto al otorgamiento de testamento, se estará a lo establecido al respecto en el Código Civil, debiendo el notario dejar constancia de la hora y lugar en que se otorgue. La identidad del testador deberá ser acreditada en la forma establecida en el artículo 405. No regirá esta exigencia cuando, a juicio del notario, circunstancias calificadas así lo aconsejen.
Este articulo esta concordancia con artículos  1016 y 1023 del  CC

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