HISTORIA El origen de Portugal se sitúa en el distrito portucalense, entre los ríos Mondego y Duero, del reino de León que el emperador Alfonso VI en 1128 cedió de dote a su hija natural Doña Teresa, al casar con el conde Enrique de Borgoña,venido a España en busca de fortuna. El desastroso gobierno de la reina Doña Urraca permitió que su hermanastra Doña Teresa fuera adquiriendo cada vez más poder y autonomía, tanto que en 1128 su hijo y sucesor Alfonso Enríquez se autodenominara dux portucalensis y en el año 1139 solicitara de la Santa Sede le reconociera como Rex de Portugal , concesión que obtendría. Surgió así un nuevo reino peninsular que junto con León, Castilla, Navarra y Aragón formaría los cinco reinos hispanos, según Ramón Menéndez Pidal. Ideal de unidad peninsular que llevaría a los monarcas portugueses a entroncar con las demás dinastías hispánicas pretendiendo así gobernar sobre toda España, lo que estuvieron a punto de lograr con el rey Manuel I casado con la Infanta Isabel de Trastámara, Princesa de Asturias y heredera de los Reyes Católicos con cuyo hijo el Infante Don Miguel se hubieran unido las tres coronas,pero la muerte truncó esta unión. Años más tarde sería Felipe II, nieto del rey Manuel I, quien fue reconocido como rey de Portugal en las Cortes de Tomar de 1581. Se formó así la Unión Ibérica de las tres coronas hispánicas, Castilla, Aragón y Portugal, bajo la fórmula aeque principaliter (unión diferenciada), lo que significaba que «los reinos se han de regir y gobernar como si el rey que los tiene juntos, lo fuera solamente de cada uno de ellos, respetando sus instituciones». Unión que se continuó hasta que la crisis del Imperio Hispánico,con Felipe IV, convenció a los portugueses que si querían conservar sus posesiones ultramarinas del peligro de las escuadras inglesas y holandesas en guerra con el Imperio Español, debían separarse y aliarse con ellos. Así el duque de Braganza logró la independencia como Juan II en 1640 y desde entonces Portugal se separó definitivamente de España, viviendo de espaldas a ella bajo la influencia inglesa. Esta restauración portuguesa salió demasiado caro para Portugal que para defenderse de España, tuvo que aliarse con los Países Bajos, a los que cedió Ceilán y las Islas Molucas, y con Inglaterra,con quien hizo dos tratados en 1642 y 1661 que perjudicaron gravemente las manufacturas y el comercio portugués en beneficio de los productos ingleses. Y les cedería las regiones de Tanger y Bombay, lo que facilitó la expansión inglesa en la India. Pero se lograría mantener la independencia y afianzar a los Braganza en el trono, a quienes en el año 1744 la Santa Sede concedió el apelativo de Su Majestad Fidelísima. La Casa de Braganza regiría Portugal desde 1640 hasta el regicidio de 1908 en que fueron asesinados el rey Carlos I y su heredero el Príncipe Real Luis Felipe. Sucedió por breve tiempo su otro hijo Manuel II, a quien un golpe militar en 1910 destronó y proclamó la República. El rey se exilió a Inglaterra en donde fallecería sin dejar descendencia. |
Historia La denominación comenzó a ser usada en esta forma corrupta (réis en vez de reais) en el reinado de Juan IV de Portugal (1640-1656), tras el período de la monarquía española en Portugal, que había durado desde 1580 a 1640. Físicamente sólo se han acuñado sus múltiplos, desde los V (réis) de cobre, de 1749, cuando reinaba Juan V de Portugal (1706-1750). |
Moneda de 20.000 reales
1000 Reis Reino de Portugal (1139-1910) Oro Jose I de Portugal 3200 Reis Reino de Portugal (1139-1910) Oro Juan VI de Portugal 500 Reis Reino de Portugal (1139-1910) Plata Carlos I de Portugal 6400 Reis Brasil Oro Joseph I of Portugal (1714-1777) 10 Reis Reino de Portugal (1139-1910) Cobre Juan VI de Portugal
|
Las primeras manifestaciones heráldicas aparecieron en Portugal, a finales del siglo XIII, entre los grandes linajes como forma de destacar sus vínculos desangre. Costumbre iniciada por las grandes familias que se fue generalizando entre nobres y cavaleiros , que adoptaron brasaos (blasones) como un distintivo estrictamente personal con el que adornar sus escudos de guerra y que con el tiempo pudieron transmitirse a sus descendientes como forma de homenajear las hazañas de sus antepasados, convirtiéndose así en armas de linaje.Incluso los burgueses enriquecidos en el comercio de especies comenzaron a utilizar sus propios blasones, por lo que el rey Alfonso V por Carta Regia de 1466, estableció que en adelante el uso de brasaos sería prerrogativa exclusiva de la nobleza.Años más tarde el rey Manuel I en sus Ordenações Manuelinas (1514),código de leyes por el que se regulaba minuciosamente la organización de su reino, decidió incluir el uso de los blasones en el Libro II, Titulo 37. En él se establece la Ordenaçao d’ Officio da Armaria, aunque lo complejo del tema hizo se completara con el Regimento dos Reis d’Armas de 1521, por el que al modo inglés se establecían tres Reyes de Armas, bautizados con el nombre de su jurisdicción: Portugal Rei d ’Armas Principal, Algarbe Rei d’Armas y India Rei d’Armas, auxiliados por sus correspondientes Arautos (Farautes) denominados respectivamente Lisboa, Ceuta y Goa, así como por sus respectivos Passavantes (Persevantes): Santaren, Tavira y Cochin. Cada uno de ellos era competente en el área geográfica de su título, bajo la supervisión del de Portugal que lo era de todas las tierras lusitanas. Se les encargó hicieran una pesquisa de las armas esculpidas en sepulturas antiguas y de cuantas aparecieran en templos y mansiones de la nobleza, a fin de reunirlas formando un Cartorio o registro de armerías. Fueron los encargados de componer el Livro da Nobreza e Perfeiçam das Armas, profusamente ilustrado, en el que se incluyeron tanto las antiguas armerías de familias nobles, como los nuevos escudos concedidos por el rey y diseñados por los Reis D’Armas, conforme a las normas heráldicas. Actuaron como tribunal competente para juzgar la nobleza, mediante los Juizos de Nobreza, basándose en las genealogías aportadas para probar descender de familias con nobleza históricamente reconocida, extendiendo las Cartas Regias de Nobreza e Fidalguia por sucessao con Brasão de Armas. Documento extendido por el Escribano de Nobreza en el que se confirmaba la filiación y nobleza de sangre del armiger como fidalgo de linhagen y el derecho a utilizar el antiguo blasón familiar, para lo cual solo tenían que presentarían que presentar testimonios que sus abuelos pertenecían al noble linaje cuyas armas pretendían utilizar. Mientras que las familias recién ennoblecidas, que carecieran de antepasados con blasones, solicitaban de los Reis d’Armas una Carta de Armas Nova que serían oficializadas al registrarlas en el Cartorio, mediante el pago de un marco de plata. Los reyes portugueses honraron a sus navegantes y descubridores con la concesión de armas nuevas o de incremento de sus armas de familia con figuras alusivas a su hazaña, costumbre que sería seguida por los monarcas españoles, quienes respetaron escrupulosamente todas las modas y simbolismo del Reino de Portugal.
Todo ello les permitiría componer un Armorial Oficial, O Livro do Armeiro-mor, un códice de pergamino ricamente iluminado que en la actualidad se encuentra en Lisboa depositado en el Arquivo Nacional da Torre do Tombo, en el que conserva completa la documentación palatina desde los tiempos del rey Don Pedro II,pues la anterior es muy fragmentaria. Además fueron los encargados de dictarlas Normas del Ceremonial y velar por su cumplimiento. Los escudos aparecen en el mismo dibujados a la valona, inclinados un tercio sobre la vertical como si pendieran de su tiracol. Todos lucen una vistosa policromía y generalmente cada escudo ocupa un folio completo. Llevan todos los escudos un yelmo adiestrado y sus lambrequines, a fin de significar laascendencia guerrera y noble del armiger. En el caso de las familias dedescendencia regia, los grandes y los consejeros reales, el yelmo es un elmo d’ouro terciado tres cuartos.La terminología heráldica empleada es en lengua portuguesa, en lugar del rebuscado lenguaje utilizado por la heráldica tradicional. En lo referente a las Partições do escudo (particiones): Partido, Cortado,Fendido, Talhado, Franchado y Escuartelado; y las Peças (piezas): faixa, pala, banda, sautor, crux, chefe, flancos y cantao. Aunque también son frecuentes las bordaduras , como bricas para diferenciar los escudos de hijos segundos y como alianza de familias, incluso encontramos la bordura aspada castellana en familias oriundas de España. Las coronas de rango son semejantes a las españolas. Y también aparecen como figuras heráldicas: lises, leones, castillos, lobos,árboles e incluso las panelas y aspas, propias de la heráldica española. También es manifiesta la influencia inglesa, como se demuestra por la utilización frecuente de las crestas como timbre, inspiradas en algún animal, real o fantástico y resaltada de una figura tomada de las de su armería. Y por la variedad de esmaltes que se utilizan, con dos metais: Ouro y Prata; y nueve cores: azul, vermelho (gules) sinopla, preto (sable) , purpura, carnaçâo, vinho,escarlata, marron, y laranja , lo que combinando éstos permite colorear muchas figuras al natural. Además la regla que impide mezclar esmaltes de un mismo grupo no siempre se cumple. Se usan también dos peles: Arminhos y Veiros. Aunque en Portugal la nobleza solo se transmitía por varonía, en materia de heráldica se podía escoger entre las armerías paternas o maternas, o ambas cuartelando con ellas el escudo. En el caso de familias recientemente ennoblecidas, se les hacía su blasón como fidalgo de Cota de Armas, mediante las Cartas Regias de Mercê Nova. En ambos casos los hijos del armiger, mediante simples Certidoes Genealogicas, heredaban sus armas, aunque solo elprimogénito podía usar las armas plenas al modo anglonormando. Los demás hermanos debían brisarlas mediante una brica o variación del número de figuras originales o alterando sus esmaltes, sistema que sería el preferido por las ramas segundogénitas surgidas de los antiguos linajes. Los hijos bastardos habían de añadir una barreta de sable. Los plebeos (plebeyos) no podían oficializar sus armas, ni utilizar en el campo de las mismas ni el oro ni la plata bajo dura sanción, por lo que su vistosidad será muy inferior a la de los escudos nobles ya demás no podrán ser registrados. Se sancionaba con fuertes penas ( dos annos de degredo e cincuenta cruzados d ’ ouro) a quienes tomaran armerías que no les pertenezcan, las acrecentaran o redujeran sin autorización regia. La consecuencia fue la limitación en el número de armerías reconocidas, tanto es así que en los armoriales del siglo XVI solo aparecen registrados 615 escudos diferentes y que la heráldica institucional apenas se desarrolló. Felipe I (II) en sus Ordenaçoes Filipinas de 1597 confirmó las Ordenaçoes Manuelinas y reguló el uso de coronas de rango en los blasones, poniendo fin a la anarquía que hasta entonces se había seguido, solo los titulados podían usar la corona correspondiente. El terremoto e incendio de Lisboa de 1755 destruyó el Cartorio da Nobreza, los libros de registro de los Reyes de Armas que se conservaban en Lisboa, por lo que dificultó enormemente el probar una antigua ascendencia,surgiendo genealogías fabulosas inventadas por quienes querían ver reconocida su pretendida nobleza de sangre y el derecho a usar de antiguos blasones. Todos estos fraudes contribuyeron a acelerar la decadencia de los Reyes de Armas como institución regia, los blasones dejaron de estar vinculados a un linaje libremente siendo utilizados por familias con apellidos homónimos o que decían haberlos heredado por línea materna; De ahí que en los nuevos armoriales fuera posible que familias plebeyas con apellidos parecidos adoptaran los escudos de linaje de antiguas familias pertenecientes a la nobleza. Lo que supuso un grave descrédito para el sistema heráldico portugués.Hay que destacar la importancia que las Empresas tuvieron en la heráldica portuguesa. Iniciadas como armas personales por personajes de la realeza durante el reinado de Juan I (1385/1433), por la influencia inglesa de la Casa de Lancaster. Se trata de emblemas personales escogidos por el propio usuario, por los que se representa su ideal de vida, moral o religioso, lo que se designa con el término Tençâo y tuvieron su auge durante el periodo 1350/1600. No eran transferibles a sus herederos, al contrario de las armas de linaje, lo que permitía diferenciar su blasón personal del de los demás miembros de su familia.Estaban formados por diversas piezas: Un corpo (cuerpo), en forma de unas manos, cabeza, ramos, dragón, león....; un alma (alma), en forma de unas palabras o divisa, aunque con el tiempo fueron desapareciendo; y un erva (hierva), en forma de una base o torsura, sobre la que descansa. Las empresas se llevaban como una cresta, situada sobre la parte superior del escudo familiar y en su composición, a diferencia de lo que sucede con los blasones, se permite la mayor libertad. Su diseño no se encuentra sujeto a ninguna regla de estilización, proporciones o de mezcla de colores. Su único límite es el buen gusto. En la actualidad se han convertido en una práctica generalizada en la heráldica gentilicia portuguesa, dibujándose verticales, normalmente sin yelmo alguno ni lambrequines que han sido substituidos por el burelete y la cresta al modo británico. Se abusa del color al natural y a menudo no se respeta la norma que impide superponer esmaltes. Así pues la presentación normal de un blasón portugués, que no pertenezca a la nobleza titulada, es en forma de un escudo cuadrangular de punta redondeada sumado de un tortura (burelete) sobre la que descansa directamente la cresta (cimera). |
En el Livro Velho de Linhagem de 1270 se dice que la nobleza portuguesa procede de los infanzones leoneses que en tiempos de Alfonso VI de León reconquistaron la región. De ellos se destacarían los Ricoshomes, por lo extenso de sus propiedades y de los que surgirían los Condes, como órganos jurisdiccionales, y el resto serían los Infançoes, a su vez divididos en cavaleiros, escudeyros y moços según el grado de adscripción militar. Al producirse la crisis dinástica en 1383 por la muerte del rey Don Fernando I sin heredero varón, la mayoría de los antiguos linajes siguieron a su hija y heredera legítima, la infanta Doña Beatriz de Portugal esposa del rey de Castilla. Ante ella se alzó el Maestre de Avis, bastardo de del rey Pedro I, quien con la ayuda de los temidos arqueros ingleses derrotó al ejército luso-castellano en Aljubarrota (1385). En la batalla perecieron gran parte de la nobleza portuguesa que apoyaba a la Infanta y el resto tuvo que exilarse a Castilla. El vencedor Joao I fundó la dinastía Avis y se rodeó de una nueva nobreza ,cuyo origen se debía al favor real en premio a los servicios prestados, militares,palaciegos o administrativos. Éstos al modo castellano se denominaron fidalgos. Distinguiéndose entre Fidalgos de Linhagen o de Solar Conhoscido, procedentes de antiguas familias, y Fidalgos de Pergaminho, creados por los reyes en premio a sus servidores directos, Fidalgos da Casa Real , o ennoblecidos por sus servicios militares, económicos o administrativos, con derecho a escudo de armas, Fidalgos da Cota de Armas. Unos y otros que gozaban de los mismos privilegios, a todos ellos les honraron con armerías y recibían el tratamiento de Dom. Su prestigio social y situación económica era muy superior a la de sus homónimos castellanos. Sus privilegios se transmitían a sus descendientes por línea de varonía, sin que la bastardía, ni el proceder de judíos o moros fuera obstáculo.Entre ellos la Corona repartiría los morgadios (señoríos jurisdiccionales sobre un mayorazgo), las nobiliarquias ( Duques, Marquezes, Condes, Viscondes y Baroes), y las encomendas de cavaleiros de las órdenes reales (Cristo, Aviz,Santiago de la Espada, Vila Viçosa). Este sistema sería respetado por los monarcas españoles que desde 1580 a 1640 gobernaron Portugal. Siguieron concedieron a sus súbditos portugueses nuevos títulos y blasones, pasando de 25 a 69 las casas tituladas, e introdujeron la Grandeza al modo español, aplicable a los duques y algunos marqueses. La subida al trono de la Casa de Braganza con Juan IV en 1640 supuso una renovación nobiliaria, con la salida del reino de la mayoría de las familias nobles que habían permanecido fieles a España y su sustitución por una nueva nobleza,adicta a la nueva dinastía. Los reyes les premiarán con títulos y grandezas al modo español, con la sola condición que los favorecidos gozaran de medios económicos capaces de soportar un tren de vida acorde con su nuevo rango. Con los Braganza la cifra de títulos nobiliarquicos se duplicaría en los siguientes doscientos años, así entre 1640 y 1706, (66 años), fueron creados 54 títulos:
16 Marqueses, 26 condes, 8 vizcondes y 4 barones. En el siguiente periodo 1706-1750(44 años) se crearon 73 nuevos títulos: 28 marqueses, 8 condes, 16 vizcondes y 21 barones. Al igual ocurrió con la nobleza no titulada, especialmente en tiempos del Marqués de Pombal, al permitirse a los comerciantes comprar un Foro de Fidalguía, surgiendo así la figura del Fidalgo Mercador .
Al mismo tiempo que la vieja nobleza se empobrecía y perdía poder. Lo que sería acelerado por la Masacre de los Tavora en 1759 que diezmó a la alta nobleza y se redujo el número de titulados. Así en el año 1834 en que se firmó la Convencion de Evora-Monte de 1834, por la que puso fin a la guerra civil entre liberales y miguelistas ,solo existían el Portugal 124 títulos. Se implantó un régimen liberal y constitucional proclamándose reina a la infanta María da Gloria, como María II. Quien a fin de conseguir apoyos a su corona concedió generosamente nuevos títulos y blasones, especialmente para burgueses que accedían así a la nobleza. De esta forma en los siguientes 33 años fueron concedidos 535 títulos nuevos, muchos de ellos solo por una vida y cuyos titulares muchos renunciaron a usar blasones, dado el desinterés de la sociedad por ellos, pero exigieron recibir pomposos tratamientos. Incluso cuantos habíansido distinguidos con la Orden de Nossa Senhora da Conceiçao de Vila Vizosa ,obtenían la gradación nobiliarquica de Fidalgo Cavaleiro Ante tal profusión de nuevos títulos hubo que reglamentarlos mediante el Tratado Juridico das Pesoas Honradas (1851), en el que se regulaba con todo detalle el protocolo de precedencias en laCorte y se describen los tres grados de nobleza: 1.-Nobleza Principal: Familia Real, Pares (Grandes), Marquezes, Condes,Viscondes, Baroes y Títulos, Prelados, Desembargadores,Conselheros y Altos funcionarios de la Corte, Senhores das terras, Alcaides; 2.- Nobleza Distinguida que engloba a Fidalgos delinhagem, Fidalgos de cota de armas, y a Fidalgos Cavaleiros; y 3.- Nobleza Ordinaria, simples fidalgos, escudeiros y moços, y aquellos nobles a título personal con tratamiento del Dom honorífico que era común para todas las clases nobiliarias. Mientras que los miembros de las familias de la nobleza titulada, con sus respectivos consortes, tenían además el derecho al tratamiento de Sua Excelência. Todo ello se regulaba con una minuciosidad sorprendente que manifiesta el puntillismo portugués.
A comienzos del siglo XX aparecen registrados 1.160 títulos: 28 ducados, 87 marquesados, 395 condados, 713 vizcondados y 335 baronías.En 1910 tras el doble regicidio caía la monarquía y llegaba de la República,la nobleza se disolvió oficialmente y el ennoblecimiento fue prohibido por la Constitución de 1911, prohibiéndose la concesión de nuevos títulos y blasones,así como los reyes de armas y el registro de blasones. |
Tenis |
No hay comentarios:
Publicar un comentario