Apuntes Personales y de Derecho de las Universidades Bernardo O Higgins y Santo Tomas.


1).-APUNTES SOBRE NUMISMÁTICA.

2).- ORDEN DEL TOISÓN DE ORO.

3).-LA ORATORIA.

4).-APUNTES DE DERECHO POLÍTICO.

5).-HERÁLDICA.

6).-LA VEXILOLOGÍA.

7).-EDUCACIÓN SUPERIOR.

8).-DEMÁS MATERIAS DE DERECHO.

9).-MISCELÁNEO


miércoles, 2 de enero de 2013

69.-Armería de los caballeros del Toisón de Oro Index nominum I; Apellidos.

ana karina gonzalez huenchuñir


Los apellidos de las familias de la nobleza y realeza , de los caballeros de la orden, que tiene más de un Caballero.




(Continuación)
(Continuación)
(Continuación)
  • 7. Brimeu
  • 17. Brimeu
  • 19. Brimeu
  • 78.  Brimeu
(Continuación)
  • 11. Luxembourg
  • 14. Luxembourg
  • 34.  Luxembourg
  • 69. Luxembourg
  • 77. Luxembourg
(Continuación)
 (Continuación)
  •  1. Bourgogne
  • 35. Bourgogne
  • 55. Bourgogne
  • 56.  Bourgogne 
 (Continuación)
  • 73. Aragon
  • 74. Aragon
  • 59. Aragon
 (Continuación)

  •  8.  Lannoy
  • 51.  Lannoy 
  • 13. Lannoy
  • 20.  Lannoy
 (Continuación)

 (Continuación)


 (Continuación)


 (Continuación)


  •  16.  Croy
  • 23. Croy
  • 76.  Croy
(Continuación)


(Continuación)


  • 25. Neufchâtel
  • 53.  Neufchâtel
  • 37. Neufchâtel
  • 61.Neufchâtel

(Continuación)

  • 43. Borsele
  • 45. Borsele


El señorío de Veere existió desde 1280 hasta 1555. En 1555, junto con todas las demás posesiones (ciudad y señoríos) de Felipe de Borgoña-Beveren en Walcheren , fue elevada a marquesado por el emperador y conde Carlos V. El Marquesado de Veere existió desde 1555 hasta 1795. A pesar de esto, el rey de los Países Bajos ostenta el título histórico de marqués de van Veere y Vlissingen desde 1813 .

 (Continuación)


  • 29. Melun
La Casa de Melun , que toma su nombre de la ciudad homónima situada en Île-de-France ( Seine-et-Marne ), es una antigua familia noble francesa que formó numerosas ramas que se han extinguido todas.

(Continuación)



La Casa de Lalaing es una familia noble del sur de Flandes ( Lallaing se encuentra actualmente en Francia) que desempeñó un papel importante en la historia del Condado de Hainaut y de los Países Bajos. La familia actual pertenece a la nobleza belga .

  • 27. Lalaing.
  • 52. Lalaing
(Continuación)
  • 6. Vergy
  • 31 Vergy


La Casa de Vergy es una familia numerosa de la Edad Media, originaria de Borgoña . Toma su nombre del castillo de Vergy , situado en Reulle-Vergy , entre Dijon y Beaune ( Côte-d'Or ).
Varias antiguas familias y poseedores se sucedieron hasta el siglo xi  en el bastión de Vergy, cuyos posibles vínculos siguen siendo controvertidos, habiendo diferentes autores dando diferentes versiones. La última familia conocida con este nombre está atestiguada a finales del siglo xi. Formó varias ramas, establecidas en Borgoña y Franche-Comté , y se extinguió en 1630 con su último representante, de la rama de Champvent y Champlitte .

(Continuación)

  • 21. Bauffremont

La casa de Bauffremont es una antigua e ilustre familia de nobleza feudal originaria de Lorena cuya filiación comprobada se remonta a 1202 . Lleva los títulos de Príncipe del Sacro Imperio (1623 y 1757) reconocido en Francia en 1757, Príncipe de Listenois (autorizado en Francia en 1762), Conde del Imperio Francés (1810), Duque de Bauffremont (1818), Duque de Atrisco (España 1905) y Gran de España (2 veces) (1866) etc.
 Sus miembros fueron titulados "primo del emperador" (1757) y "primo del rey" (1759 y 1762) y recibidos seis veces con los honores de la Corte . Dio cuatro Caballeros de la Orden del Toisón de Oro, cinco Caballeros de lamorden del Espíritu Santo, mariscales de Borgoña, oficiales generales, presidentes de la nobleza en los Estados Generales, pares de Francia, obispos, embajadores, gobernadores de provincias, etc.

(Continuación)


  • 54. Acquaviva
D'oro al leone rampante d'azzurro armato e lampassato di rosso.


La Casa de Acquaviva es una familia aristocrática italiana de Nápoles . El cabeza de familia era duque de Atri en los Abruzos desde el siglo XV y conde de Conversano tras un matrimonio de la familia Orsini en 1546, entre otros títulos.
La familia Acquaviva (desde 1481 Acquaviva de Aragón) fue una familia noble italiana, una de las siete grandes familias del Reino de Nápoles .Entre sus títulos están los de: Duques de Atri y Condes de San Flaviano (de Giulia desde 1481); luego también Condes de Conversano, Condes y luego Duques de Nardò, para una rama, y ​​Condes y luego Príncipes de Caserta para la otra.
En 1195 Rinaldo de Acquaviva, era señor feudal de varias tierras en la región de Teramo en Abruzzo . En las décadas siguientes la familia estableció importantes relaciones con los reyes angevinos. En 1284 Riccardo di Acquaviva fue el verdugo de Terra di Otranto al servicio de Carlos I de Anjou .

(Continuación)

  • 48. Clèves
  • 57. Clèves


El ducado de Cléveris (en alemán: Herzogtum Kleve; en neerlandés: Hertogdom Kleef) fue un Estado del Sacro Imperio Romano Germánico en la actual Alemania (parte del estado federado de Renania del Norte-Westfalia) y los actuales Países Bajos (partes de Limburgo, Brabante Septentrional y Güeldres). Su territorio estaba situado en los dos lados del río Rin, alrededor de su capital Cléveris, y cubría aproximadamente los distritos actuales de Cléveris, Wesel y la ciudad de Duisburgo.


La Casa de Mark (también von der Mark)) era una familia noble alemana y provista de señores del condado de Mark . Eran una rama de los Condes de Berg y sus vástagos, los Condes de Altena-Berg. La otra línea lateral de los Condes de Altena-Berg gobernó hasta 1225/6 como Condes de Hövel sobre el Condado de Hövel-Isenberg y desde 1242 como Condes de Limburg sobre el Condado de Limburg . 
La familia de los Condes von der Mark luego se dividió en diferentes ramas. Además de la línea principal, los Condes de la Marca, y más tarde los Duques de Jülich ,Kleve y Berg también representaron líneas de la Casa de Arenberg , los Duques de Bouillon , los Príncipes de Sedan y los Señores de Lummen y los Condes de Schleiden .

(Continuación)

De gules, tres galones O, el primero cargado de media luna Azur

Señor de Crèvecœur y Thois.

  • 30. Crèvecoeur.
  • 71. Crèvecoeur
(Continuación)



Introducción.

El apellido es el nombre antroponímico de la familia con que se distingue a las personas. El uso de los apellidos es muy distinto entre las culturas del mundo. En particular, los habitantes de Tíbet y Java a menudo no utilizan apellido.

En la tradición occidental los apellidos frecuentemente tienen estos orígenes:

Nombres de persona: Nombres propios o nombres de pila que, sin cambios o con la adición de algún sufijo especial, pasan a ser un nombre familiar de origen antroponímico. 
Varios ejemplos: 
Garcés (< García), González (< Gonzalo), López (< Lope), Martínez (< Martín), Rodríguez (< Rodrigo), Ruiz (< Rui o Ruy, diminutivo de Rodrigo), Friedrichsohn (< Friedrich, Federico), McArthur (< Arthur, Arturo), McDonald (< Donald, Donaldo), Paulov (< Paul, Pablo), Petrov (< Piotr, Pedro); Johnson (< John, Juan), Aymerich (< Aimery), Williamson (< William, Guillermo), Denisovich (< Denis, Dionisio), Vladic (< Vlado/Vlad), Sorensen (< Soren), etc.
En muchos casos, estos sufijos derivan del sufijo genitivo romano: '-ici' o son análogos a él.

Nombres de oficios: Dado que en la Edad Media en gran parte de Europa los oficios eran hereditarios dentro de la familia, eso facilitó la identificación de una determinada familia con un determinado oficio. Por esa razón tras unas generaciones la denominación de ciertas familias quedó ligada a nombres de oficios. 
Ejemplos: 
Herrero, Herrera, Herranz o De Herrera, Ferreiro, Ferreira o Ferreyra, Pastor; Fuster, Moliner, Müller; Schulze, Fischer, Schneider, Schumacher, Zapatero, Sabater o Sabaté; Smith, Schmidt, Fisher, Taylor, Schiffer; Ravelino, Rabellini, Rabellino (quien trabaja en la confección de prendas de vestir, así también se puede interpretar como "tejedor"), Tejedor; Bacqué (vaquero), Vaquero o Baquero, Bover o Bové.

Nombres de características físicas: según el color del cabello o alguna característica física notoria frecuentemente atribuible a una gran parte de los miembros de una familia. 
Ejemplos: 
Dorado, Rubio, Calvo, Caamaño, Calvete, Bermejo, Royo; Pétit; Klein, Krause, Schwarzkopf; etc.

Toponímicos, nombres de lugares (aldeas, pueblos, ciudades, provincias, regiones, países): asociados a gentilicios toponímicos que designan el origen de una determinada familia. 
Ejemplos: 
Ávila, Águila, Tudela, Espanya o España, Aragón, Barcelona, Lérida, Francia, Zaragoza, Toledo, Sevilla, Valencia, Segovia, Portugal, Villar/Vilar (pueblo pequeño, aldea), Padrón, Montilla, Elizabelar/Elissabelar (campo, pradera), Carranza, etc.

Las categorías anteriores no agotan todas las posibilidades pero la gran mayoría de apellidos usados por las lenguas de origen europeo pertenecen a alguna de las categorías anteriores.


Apellidos hispánicos.

En España, el cardenal Cisneros inició en 1505 el sistema de fijar apellidos que continúa hasta hoy; antes, hermanos nacidos del mismo padre y la misma madre podían tener apellidos diferentes. 
A partir del siglo XIX en España y en la América hispana se fue imponiendo, primero como uso y después como norma en diversos ámbitos administrativos, legales, militares, entre otros, el sistema de doble apellido; en primer lugar el procedente de la familia del padre y en segundo el de la madre (apellidos paterno y materno, respectivamente).

 En el ámbito hispánico que la identificación formal o nombre de una persona esté compuesto de: nombre de pila (o simplemente nombre, pudiendo ser más de uno) - apellido paterno y apellido materno, por este orden. 
Adicionalmente y de forma extraoficial se considera que la relación de apellidos propios de cada persona se puede extender al conjunto de los paternos y maternos intercalándolos, es decir, el primer apellido de una persona es el primer apellido de su padre, su segundo apellido es el primer apellido de su madre, el tercer apellido es el segundo apellido de su padre, el cuarto apellido es el segundo de su madre, etc. 
De esta forma una persona puede considerar que tiene tantos apellidos como corresponden a los de sus antepasados, si bien en los países hispanos se permite generalmente sólo el registro de dos apellidos. 

Portugal.

En el portugués se usa el mismo sistema, pero los apellidos se invierten (influencia que estuvo arraigada en Canarias varios siglos). Este hecho (consignar primero el apellido materno y luego el paterno) se da tanto en Portugal como en Brasil. Mientras tanto, en muchos países del mundo sólo se hereda el apellido paterno. El apellido de una mujer cambia tradicionalmente tras contraer matrimonio en algunas culturas, aunque hay pocos países que obliguen a realizar dicho cambio.

Paises eslavos.

En Rusia, Ucrania y Bulgaria, el nombre completo de una persona (antropónimo) consta del nombre de pila, patrónimo y apellido. La mayor parte de los apellidos rusos tienen origen patronímico, es decir, derivados de nombres masculinos añadiendo el sufijo -ov (a) o -ev (a), donde la "a" se utiliza para el género femenino. 
Sin embargo, los patrónimos tienen el sufijo -óvich o -évich para el género masculino y el sufijo -ovna o -evna para el femenino. Por ejemplo, si un ruso llamado Iván Petróvich Pávlov tuviera un hijo llamado Serguéi y una hija llamada Irina, sus nombres completos serían Serguéi Ivánovich Pávlov e Irina Ivánovna Pávlova.
En la República Checa el nombre completo de una mujer consta del nombre de pila y apellido. La mayor parte de los apellidos checos tienen origen patronímico, es decir, derivados de nombres masculinos añadiendo el sufijo -ová o cambiando el sufijo -cký/ -ský por -cká/ -ská (solamente) para el femenino.
 Por ejemplo, si un checo llamado Josef Dostál tuviera una hija llamada Marie y un hijo llamado Mikulaš, sus nombres completos serían Marie Dostálová y Mikulaš Dostál. Ese -ová y/o -cká son formas femininas, que en masculino serían -ov o -cký, que significa de (De Celis, De Jensen, De Martínez) o también de algo (de un vaso, de un florero) o, en el caso de los apellidos en -cký, -ský, -cká, -ská. de algún lugar (de Praga, de Viena). 
También hay apellidos que tienen forma de adjetivos y se declinan de la misma manera.

Otros países.

En Islandia, el apellido consiste simplemente en el patronímico con el sufijo -son (hijo) o -dóttir (hija). Por ejemplo, los hijos de Guðmund Jónsson serían Stefán Guðmundsson (hijo) y Vígdis Guðmundsdóttir (hija), mientras que los de Stefán serían Þór Stefánsson (hijo) y Guðrún Stefánsdóttir (hija), tal cual es el caso de la cantante Björk Guðmundsdóttir (véase nombre islandés).


Apellidos griegos.

En el mundo moderno, los nombres personales entre las personas de lengua y cultura griegas generalmente consisten en un nombre de pila , un patronímico y un apellido.

Los antiguos griegos generalmente tenían un solo nombre , a menudo calificado con un patronímico, un clan o tribu, o un lugar de origen. Las mujeres casadas se identificaban por el nombre de sus maridos, no por el de sus padres. 
Los apellidos o apellidos hereditarios comenzaron a ser utilizados por las élites en el período bizantino . Hasta bien entrado el siglo IX, eran raros. Pero en los siglos XI y XII, las familias de élite a menudo usaban apellidos. Los apellidos provienen de nombres de lugares, apodos u ocupaciones. 
No está claro cuándo se generalizaron los apellidos familiares estables. Aunque las familias de élite a menudo tenían apellidos estables, muchos de los "apellidos" utilizados por los griegos en el siglo XIX eran patronímicos o apodos. También es posible que los apellidos simplemente no se registraron porque la práctica administrativa otomana prefería los patronímicos y no requería apellidos.
 En el siglo XIX, los apellidos patronímicos se hicieron comunes. Para los nombres personales, desde el siglo I d.C. hasta el siglo XIX d.C., los nombres paganos de la antigüedad fueron reemplazados principalmente por nombres de las escrituras y la tradición cristianas . 
Con la Ilustración griega moderna y el desarrollo del nacionalismo griego , los nombres de la antigüedad volvieron a ser populares. Los apellidos pueden ser de origen patronímico o bien basados ​​en la ocupación, ubicación o característica personal. Estos orígenes a menudo se indican mediante prefijos o sufijos. Tradicionalmente, una mujer usaba una versión femenina del apellido de su padre, reemplazándolo con una versión femenina del apellido de su esposo en el matrimonio. 
En la Grecia moderna, una mujer conserva el apellido de su padre de por vida, pero puede usar el apellido del marido. En los documentos oficiales de la Grecia moderna, las personas reciben tres nombres: un nombre de pila, un patronímico y un apellido. 

Nombres dados 

Hasta finales del siglo XVIII, casi todos los cristianos griegos llevaban el nombre de santos ortodoxos del Antiguo y Nuevo Testamento y de la tradición cristiana primitiva . Desde entonces, los nombres de deidades y mortales de la antigüedad también han sido populares. 
Los nombres masculinos suelen terminar en -ας, -ης y -ος, pero a veces también se utilizan formas antiguas. Los nombres femeninos casi siempre terminan en -α y -η, aunque algunos terminan en -ώ siendo posible -ου. Desde la antigüedad, ha existido una fuerte tradición de nombrar al primer hijo como el abuelo paterno y al segundo como el abuelo materno. Esto da como resultado una continuación de nombres en la línea familiar.
 Hay una fuerte agrupación de nombres por localidad según santos patrones, iglesias o monasterios famosos. Ejemplos incluyen: 
Spyridon y Spyridoula en Corfú , Gerasimos en Cefalonia , Dionysia y Dionysios en Zakynthos , Andreas y Andriana en Patras , Markella y Markos en Quíos Savvas entre familias de Asia Menor , Emmanuel o Manolis , Joseph o Sifis , Manousos y Minas en Creta . Tsambikos o Tsampika / Mika en Rodas . 

Cuando los nombres griegos se utilizan en otros idiomas, a veces se traducen fonéticamente, como Eleni para Ἑλένη, y a veces por sus equivalentes, como Helen en inglés o Hélène en francés. En los Estados Unidos, también existen anglicizaciones convencionales basadas en similitudes fonéticas en lugar de etimología, por ejemplo James o Jimmy para Δημήτρης / Dimitris (apodo Ντίμης / Dimi, de ahí Jimmy), cuando el nombre inglés James es un derivado de Ἰάκωβος / Iakovos. 

Apellidos

 Los apellidos griegos suelen ser patronímicos, pero también pueden basarse en la ocupación, las características personales o la ubicación. La versión femenina suele ser el genitivo del apellido del padre o marido de la mujer; así, por ejemplo, el Sr. Yannatos y la Sra . Yannatou . Como resultado de su codificación en el estado griego moderno, apellidos tienen Katharevousa formas a pesar de que Katharevousa ya no es la norma oficial. 
Por lo tanto, el nombre griego antiguo Eleutherios forma el nombre propio griego moderno Lefteris. En el pasado, las personas al hablar usaban el apellido seguido del nombre de pila, por lo que John Eleutherios se llamaba Leftero-giannis. En la práctica moderna se le llama Giannis Eleftheriou, donde Giannis es la forma popular del Ioannis formal, pero Eleftheriou es un genitivo arcaico. 
Para las mujeres, el apellido suele ser un genitivo Katharevousa de un nombre masculino, mientras que en la época bizantina había formas femeninas separadas de los apellidos masculinos, como Palaiologína para Palaiológos que hoy en día sería Palaiológou .
 En el pasado, las mujeres cambiaban su apellido al contraer matrimonio por el de su esposo en el caso genitivo, marcando así el cambio de dependencia al esposo del padre. En la sociedad griega moderna temprana, las mujeres eran nombradas con -aina como sufijo femenino en el nombre de pila del marido, por ejemplo "Giorgaina" que significa "esposa de George". 
Hoy en día, el apellido de una mujer no cambia al casarse, pero puede usar el apellido del esposo socialmente. Los niños suelen recibir el apellido paterno, aunque algunos niños reciben el apellido materno adicional o exclusivamente. En los documentos oficiales, el nombre del padre en genitivo se insertará entre el nombre y el apellido de una persona.
 Por ejemplo, si John Papadopoulos tiene una hija llamada Mary y un hijo llamado Andrew, se denominarán María Ioánnou Papadopoúlou y Andréas Ioánnou Papadópoulos . Si Mary luego se casa con George Demetriádes, puede conservar su nombre original o elegir llamarse María Geōrgíou Demetriádou . 
Si queda viuda, volverá al patronímico de su padre pero conservará el apellido de su marido para convertirse en María Ioánnou Demetriádou . 



Mac
Macbeth, Macaulay Culkin, Ian McKellen, Jonh McEnroe, Kelly McGillis, Ewan McGregor o Shirley MacLaine son personajes famosos que cuentan con un apellido que empieza por Mac o Mc, muy común en el oeste de Europa, concretamente en países como Escocia, Inglaterra, Gales, Irlanda, la Bretaña francesa e, incluso, España.  La razón por la que este apellido Mac se ha extendido por el oeste de Europa (además de Estados Unidos y Canadá) es porque su origen etimológico es el gaélico. Esta lengua goidélica fue la de algunos pueblos celtas y estos, entre otros lugares, se establecieron en las islas británicas, al noroeste de Francia, región del pueblo de los bretones y con una pequeña influencia en el norte de España. En cuanto al significado tanto de Mac como de Mc, este se refiere a “hijo de” o “del clan”. Así, por ejemplo, el nombre del actor Ewan McGregor lo podemos traducir como “Ewan, hijo de Gregor” o “Ewan, del clan Gregor”. A propósito de cine, hay algunas películas como Los Inmortales donde el protagonista, escocés y protagonizado por Christopher Lambert, tiene por nombre John MacLeod o lo que se tradujo al castellano como “John, del clan MacLeod”, lo cual es un error, ya que MacLeod ya posee el término “Clan”. Así, el inmortal escocés se llamaría “John, del clan Leod” o “John, hijo de Leod”La cuestión del porqué Mac y Mc, y si el primero es propio del gaélico escocés y el segundo del irlandés, según el estudio de Scottishhistory.com, la diferencia entre ambos términos es, simplemente, que Mc es la abreviatura de Mac. Donde sí existe una distinción es en la traducción de “hijo de” o “del clan” al gaélico. En gaélico escocés es Mac o Mc, mientras que en gaélico irlandés es O. Así Lesley O’ Hara y Lesley MacHara significarían lo mismo:
“Lesley, hija o del clan de Hara”.
Al día de hoy, no obstante, tanto Mac como Mc u O se han dispersado por todos los países anglosajones perdiendo su localización original.



El apellido Fitz.

Desde la era Estuardo (1603-1714) y más tarde, hubo un resurgimiento de la adopción de formas de apellido Fitz, particularmente para los hijos ilegítimos de reyes, príncipes o alta nobleza, por ejemplo Fitzroy para los hijos de Carlos II de Inglaterra y uno de sus amantes, la duquesa de Cleveland ; FitzJames , por los hijos ilegítimos del rey Jacobo II (1685-1688) y Arabella Churchill ; FitzClarence para los del duque de Clarence, más tarde el rey Guillermo IV (1830-1837) por la Sra. Jordan ; y FitzGeorge, por los hijos nacidos del matrimonio legalmente prohibido del Principe George, duque de Cambridge (1819-1904) con Sarah Fairbrother, quien se referiría a sí misma como la Sra. FitzGeorge.

El apellido Fitz-James Stuart.
Fue usada por los reyes de Inglaterra, Escocia y Irlanda para nombrar a sus hijos ilegítimos, que carecían de apellido. En este caso el apellido Fitz-James Stuart (Fitzjames en inglés) significa «hijo de Jacobo Estuardo»


Los apellidos compuestos españoles: orígenes, clases y algunos mitos.

Comenzaremos definiendo qué se entiende por apellido compuesto. Son considerados como tales los formados por dos o incluso tres apellidos, bien sea unidos por un guión (Sánchez-Arjona, Zuleta-Reales), por una o varias partículas (Fernández de Córdoba, Puig de la Bellacasa) o ambos elementos (de Pablo-Romero, González-Grano de Oro). 
Las combinaciones de tres apellidos legalmente reconocidas son muy excepcionales en España, probablemente no lleguen a una veintena las que se han conservado hasta nuestros días y su número no aumentará en el futuro ya que la reglamentación del Registro Civil lo impide explícitamente, estableciendo que en caso de solicitarse una modificación de apellidos «Las uniones no podrán exceder de dos palabras, sin contar artículos ni partículas» [Art. 206, Reglamento Registro Civil].

No se consideran compuestos aquellos apellidos que van acompañados de una o varias partículas (del Castillo, de la Madrid) ni tampoco se incluyen los referidos a santos, precedidos por las partículas San, Santo, Santa… (Santa Ana, San José, Santo Tomás). Igualmente no lo son aquellos que aunque se originaron por la unión de dos apellidos, hoy en día están unidos formando una sola palabra (por ejemplo Campdelacreu o Jaraquemada, apellido extremeño que antes del siglo XX lo encontramos escrito como Xara-Quemada)

En cuanto al origen de estos apellidos nos tenemos que remontar a la Edad Media, siglos XIII y XIV, cuando las familias nobles combinaron el uso primigenio de los patronímicos, los apellidos derivados del nombre paterno, con el topónimo de los señoríos o tierras de procedencia. Una fórmula que con el tiempo perdió su sentido original al hacerse fijo el patronímico, pero que sirvió para distinguir ramas entre las grandes casas, dando lugar a variantes como los Núñez de Lara, Manrique de Lara, González de Lara, etc… Fue por tanto una solución que evitaba gran parte de las homonimias resultantes al usar un solo sobrenombre. De hecho, podríamos considerarlo como un sistema alternativo y precursor del nuestro actual, que opta por componer apellido paterno y materno.

Extendido el uso de apellidos a todas las capas sociales, se generalizó también la opción de combinar varios de ellos en una aparente anarquía que sin embargo se guiaba por unos usos bien definidos. Probablemente la causa más frecuente de unión de apellidos se daba al enlazar con mujeres que aportaran patrimonio y/o pertenecían a un linaje destacado, por lo que el apellido materno se unía al paterno. Por otra parte, desde la nobleza titulada a los hidalgos más humildes pasando por las familias pujantes que deseaban entrar en este estamento, eran conscientes de que el uso de unos «buenos» apellidos resultaba esencial para proyectar una imagen pública adecuada por lo que no dudaban en escoger los más sonoros de entre los usados por sus antepasados. Pero usar más de un apellido tenía también la utilidad práctica de facilitar la identificación de personas y familias, de cualquier clase social, por lo que en aquellos lugares donde abundaba un determinado apellido se recurría a añadir un sobrenombre; en unos casos se trataba de otro apellido familiar pero también podían añadirse motes, apelativos que a veces se mantenían durante siglos e incluso se hacían constar en documentos de todo tipo.

No sería hasta finales del XIX cuando el Registro Civil y otras disposiciones fueron disponiendo que el Estado establecía y regulaba el uso de los apellidos y por tanto que, una vez inscritos, cualquier modificación requeriría una autorización legal.

Aunque todas estas prácticas que hemos detallado puedan hacernos pensar que la fórmula se extendió con gran éxito en nuestro país, las cifras del padrón continuo del INE (a fecha 1/1/15) nos indican que actualmente no alcanza siquiera al 1% el porcentaje de residentes en España cuyo primer apellido es compuesto. Estimación que se deduce a partir del análisis de los 74.015 más frecuentes. 
De esta cifra algo más de 4.200 apellidos son compuestos (un 5,6% del total) aunque en realidad representan a tan solo un 0,67% de los censados. La información del INE no recoge la distribución de los apellidos que son usados por menos de 20 personas pero el impacto que podría tener en esta estimación que hemos realizado sería mínimo puesto que se trata de los compuestos en grave riesgo de extinción.

En cuanto a los tipos de apellidos compuestos, podemos clasificarlos en tres grandes grupos:

Los surgidos por la combinación de patronímico (real) y apellido del linaje. A estos podríamos considerarlos como los apellidos compuestos primigenios. Proceden de un persona concreta dentro del linaje, cuyo patronímico quedó como seña de identidad de esa rama familiar. Son casos como los Núñez de Lara o los Fernández de Córdoba que nos conducen a un Nuño de Lara y un Fernando de Córdoba, cabezas del linaje.
Los que proceden de nombres de lugar compuestos, es decir aquellos que indican un procedencia geográfica que está formada por dos nombres (Espinosa de los Monteros, Cabeza de Vaca).
Aquellos que se crearon mediante la unión de dos apellidos preexistentes. Es el caso más frecuente y, lógicamente, la única vía hoy en día de generar nuevos compuestos. Se diferencian del primer supuesto, cuando está presente un patronímico, porque éste no deriva del nombre propio de una persona del otro linaje. 
Por ejemplo, son bien conocidos los Ortiz sevillanos que por enlaces dieron lugar a los Ortiz de Zúñiga y Ortiz de Guzmán, sin que vayamos a encontrar, por tanto, un Ortí de Zuñiga u Ortí de Guzman originando el compuesto.
En cuanto a su distribución geográfica, no disponemos de estudios estadísticos que nos permitan conocer su frecuencia y distribución con exactitud, pero nos atrevemos a afirmar que su nacimiento y expansión provino de los territorios del norte de Castilla extendiéndose hasta las últimas conquistas en Granada, incluyendo especialmente los señoríos vascos, quizás donde se dan con mayor frecuencia, y el reino de Navarra. Menos presentes están los compuestos en los territorios de Galicia y en el Levante mientras que Aragón podría tener una frecuencia intermedia, al igual que Canarias.

Por último, puede ser útil mencionar y comentar algunos de los tópicos más habituales. El primero de ellos es la opinión común de que los apellidos compuestos indican nobleza, algo que hay que matizar pero no rechazar de plano. Antes de nada aclarar que un apellido de por sí no ha sido nunca prueba de nobleza ya que podía ser usado por personas de todos los orígenes. Dicho esto, lo cierto es que la mayoría de las familias con apellidos compuestos que ya los usaban antes de 1800 suelen tener orígenes nobles. Caso de estudio aparte merecería la abundancia de estas uniones en Álava y en La Mancha, pero al menos en esta segunda región no fue signo de nobleza sino una costumbre para diferenciar entre los muchos patronímicos imperantes. También en sentido contrario precisar que cuando se trata de uniones de apellidos posteriores a 1800 lo más probable es que no correspondan a familias nobles, aunque habría que estudiar caso por caso.

Otro lugar común es considerar que las uniones de apellidos son atribuibles, tan solo, a la vanidad pero ya hemos visto que desde los orígenes medievales hasta la actualidad ha habido múltiples circunstancias que motivaron el nacimiento de los compuestos. A la vanidad hay que atribuirle una cuota de las uniones de apellidos, pero quizás mucho menor de lo que cabría pensar. Cumplieron eficazmente la función de combinar intereses familiares, de solucionar problemas de homonimia, de reivindicar legítimamente ascendencias, etc. por tanto, detrás de ellos suele haber mucho más que el simple deseo de aparentar.

También es frecuente la afirmación de que al crearse el Registro Civil en 1871 desaparecieron muchos apellidos compuestos. Una apreciación que nos parece errónea y que puede estar motivada porque muchas personas que se daban a conocer con varios apellidos cuando acudieron a registrarse declararon estrictamente los apellidos que les correspondían por parte de padre y madre. Sirvió también para que muchos motes, usados en la vida cotidiana, no fueran registrados como apellidos en las partidas y por tanto tengamos la falsa impresión de que se mutilaron apellidos compuestos que no eran considerados como tales por quienes los usaban. Es cierto que  hubo algunos errores en las primeras inscripciones, pero en muchos casos apenas consistieron en alteraciones de letras o sílabas. 

No obstante, sí parece acreditado que en el caso concreto de Álava, antes mencionado, cientos de apellidos compuestos perdieron el nombre del linaje y sólo se conservó de ellos el patronímico. En el resto de España se produjo una reordenación general de los apellidos según los nuevos criterios, sirviendo de filtro para que tan solo permanecieran unidos los compuestos que tenían una sólida tradición y cuyos portadores manifestaron su deseo de mantenerlos.

A modo de conclusión podemos afirmar que las circunstancias que rodearon el nacimiento de los apellidos compuestos fueron tremendamente diversas. Algunos, los menos, tienen sus raíces en los grandes linajes medievales, mientras que otros muchos se combinaron por diversos motivos en diferentes fechas, lugares y por personas de toda condición. 
El denominador común es tan solo el hecho de que están formados por dos o tres apellidos, todas las demás circunstancias que rodearon su nacimiento tendrán que investigarse caso a caso. En el caso de los surgidos a partir del Registro Civil siempre podremos intentar localizar un expediente que nos aclare los motivos. En cuanto al resto, descubrir su origen constituirá un estimulante reto para el investigador de la historia familiar.

 

El apellido compuesto alavés (Álava, País Vasco, España) se caracteriza por constar de un patronímico, normalmente castellano (ocasionalmente vasco castellanizado), y un toponímico local, separados por la preposición de; por ejemplo, «Martínez de Eulate». Este tipo de apellido compuesto fue muy común a partir del siglo XIV en Guipúzcoa, Navarra, Soria, Logroño y en toda la cornisa cantábrica en general, pero después del siglo XVI solo ha perdurado mayoritariamente en Álava y en Navarra central. Los Martínez de Mandojana, López de Ipiña, Ortiz de Zárate... Podríamos enumerar cientos de ejemplos. Sólo han perdurado de manera generalizada en Álava, pero antes estaban extendidos en Gipuzkoa, Navarra, Soria, Logroño..., en toda la cornisa norte. Es curiosísimo, lo único que puedo apuntar es que los apellidos compuestos provienen de Álava, y que de Álava se extienden a otros puntos geográficos. Si retrocedemos en la historia, los alaveses recogen la costumbre romana del tercer nombre, y la hacen perdurar a lo largo de los siglos, hasta llegar a nuestros días. Otra peculiaridad en los apellidos del resto de territorios vascos. En Navarra también tienen muchos apellidos compuestos. En Bizkaia y Gipuzkoa el apellido siempre es el nombre del caserío. Por ejemplo, un apellido que traducido al castellano significa "entre la fuente y el manantial". Nunca se toma un apellido por una localización tan absurda, sino que es porque había un caserío, cuyo nombre indicaba esa situación. Con un matiz importante, cuando la heredera del caserío se casa, su marido pierde su apellido y adopta el nombre del caserío, al igual que su mujer.



d'Aragona


Por concesión de los reyes de Aragón, se concede a una persona beneficiario  y sus descendientes, añadieron el apellido de Aragona.

Acquaviva d'Aragona


La familia Acquaviva (desde 1481 Acquaviva d'Aragona ) fue una familia noble italiana , una de las siete grandes familias del Reino de Nápoles. Sus títulos incluyen los de: duques de Atri y condes de San Flaviano (di Giulia desde 1481 ); luego también condes de Conversano , condes y luego duques de Nardò , por una rama, y condes y luego príncipes de Caserta por la otra.


D'oro al leone rampante d'azzurro armato e lampassato di rosso.

escudo


 Dal 1458 Inquartato: nel primo e nel quarto: partito nel 1º d'Aragona, d'oro  ai quattro pali di rosso, nel 2º di Aragona di Sicilia inquartato in decusse: nel 1º e nel 4º d'Aragona, nel 2º e nel 3º di Svevia cioè d'argento all'aquila spiegata di nero membrata e linguata di rosso; nel 2º e nel 3º: d'oro al leone rampante d'azzurro armato e lampassato di rosso

Apellidos catalanes.


Entendemos por apellidos catalanes aquellas unidades antroponímicas que acompañan al nombre de pila y que han sido creadas directamente en lengua catalana o que viniendo de épocas anteriores o posteriores a la consolidación de esta lengua, se han adaptado a su idiosincrasia o que, por el tiempo transcurrido des de su introducción, son generalmente considerados como propios.

En los siglos IX-X aparecen una serie de sobrenombres que vienen a complementar al nombre unipersonal que se había utilizado generalmente hasta la fecha y des de la caída del imperio romano. 
Así, dentro de la documentación aún escrita en latín, encontramos fórmulas como qui vocatur/nuncupatur??? "que se llama", quem vocant "que llaman", alio nomine "por otro nombre", quem alio nomine vocant "que llaman con otro nombre" o cognomento (Wifredus cognomento Pilosus), fórmula que hallamos, pero raramente, durante el siglo XI, que remite al latín COGNOMEN "tercer nombre, sobrenombre" y que dará lugar a la palabra catalana cognom "apellido".
En estos primeros tiempos, pero, el sistema corriente era utilizar un nombre de pila más el nombre del padre en genitivo, para pasar posteriormente a la simple yuxtaposición (Ramon Berenguer, hijo de Berenguer), donde otras lenguas como el castellano usaban un sufijo (López "hijo de Lope"). En la Cataluña occidental también se utilizó en ocasiones el nombre de la madre en función de apellido. 
En el caso de los eclesiásticos y hasta después del siglo XI, sin embargo, se acostumbraba a adjetivar a una persona simplemente con el cargo que ocupaba: monje, clérigo, obispo, abad...

Es a partir del siglo XI que la nobleza empieza a acompañar su nombre personal con la fórmula "de + topónimo" para marcar de alguna manera sus posesiones territoriales. Del mismo modo, las clases inferiores se valen de una construcción similar donde, pero, el topónimo acostumbra a ser menor (Vall, Coma, Vinya) o de un país extranjero. Además, con el tiempo, el conjunto de lo que después será los apellidos se enriquece con elementos procedentes de apodos, circunstancias del nacimiento, fórmulas de buenos augurios, etc.
La fijación de los apellidos se establece en los siglos XIII-XIV, aunque la gran cantidad de ellos que, por ejemplo, proceden de nombres germánicos que ya no estaban e uso en el siglo XII como nombres de bautizo, indican que el proceso había empezado ya mucho antes. Es a partir del siglo XIV que podemos afirmar que el apellido se fija a una determinada familia y se transmite de padres a hijos dando lugar a los linajes. 
La fijación ortográfica de los apellidos, con muchas matizaciones y muy sometida a la influencia de las lenguas dominantes en cada momento, se consolida a partir del Concilio de Trento (1545-63) que establece la obligación parroquial de llevar libros de registro sometidos a la revisión y aprobación de los obispos en las visitas pastorales. Por lo que respeta a la Tarraconense, el quinto concilio (1555) establece solo la obligatoriedad de llevar dos libros, el de bautismos y el de óbitos.
La regla de sucesión del mismo apellido de padres a hijos no se siguió siempre de manera rígida, ya que en ciertas zonas de Cataluña y en determinados momentos existía el derecho de la heredera (pubilla) rica a imponer su apellido al mismo marido y a los descendientes de ambos. En el caso de unión entre dos herederos (hereu y pubilla), podía suceder que apareciera un nuevo apellido con la unión de los de ambos (Camp-Pedrós o Camppedrós).
La norma general, al menos entre las clases populares, fue el empleo de un solo apellido hasta bien entrado el siglo XIX. Algunas veces se añadía a este apellido algún modificador que ayudara a la distinción entre personas del mismo nombre y apellido en una determinada sociedad (Major "mayor", Menor, apodos diversos, nombres de casa, topónimos de origen o residencia). Hay que decir pero que la costumbre de la nobleza de usar el apellido paterno más el materno fue imitado en mayor o menor medida por otras clases sociales.

Por lo que respecta a las mujeres, a partir del siglo XII, cuando se casan pierden el apellido paterno y adoptan el del marido. Durante un periodo (XVI-XVII/XVIII) existe la tendencia documental de consignar este apellido en forma feminizada (Josepa Cantona, mujer de Pere Cantó; Maria Tillona, mujer de Guillem Tilló). Esta costumbre a permanecido popularmente en Mallorca hasta la actualidad, donde la mujer de alguien apellidado por ejemplo Jordà se la llama na Jordana.
 Al menos a partir del s. XVI en Mallorca y con ejemplos que aún detectamos en la zona de Lérida a principios del XIX, la mujer casada se la denominaba con dos apellidos: apellido del marido más el apellido paterno. Así Anna Prat (hija de Joan Prat) cuando se casaba con Josep Valls pasaba a llamarse Anna Valls y Prat. El sistema, como también el de la feminización, tendía siempre a imponer a la mujer apellidos "masculinos", ya sea el del padre, el del marido, el del marido feminizado o el del marido más el del padre.
La legislación española a partir de la Ley del registro civil establece el doble apellido (paterno más materno), mientras que en la Cataluña francesa y en la ciudad italiana de Alguer sólo se utiliza el apellido paterno que, además, las mujeres pierden al casarse, adoptando el del marido. Si el sistema francés y italiano parece más próximo al catalán clásico, hay que reconocer que el español es más respetuoso con el legado onomástico de las familias de ambos progenitores y más después de permitir que el apellido de la madre pueda ir en primer lugar (lo que, pero, complicará las investigaciones genealógicas).

Tipos de apellidos

1. Por su significado originario

-Patronímicos: procedentes del nombre de pila paterno.

Amat -Amado-, Andreu , Esteve , Jaume , Joan, Lluc(h) , Lluís , Marc(h) , Mateu, Pau ,Pere , Peremiquel, Ramon, Roc(h) , Sanç ,Vidal.

-Toponímicos: derivados del lugar de residencia, origen o propiedad.

Topónimos mayores: Agullana, Albagès, Alcarràs, Aleixar, Anglesola,
Bellprat, Besalú, Besora, Calaf, Fulleda, Gavet, Hortoneda, Josa, Lledó, Masnou, Navàs, Olzinelles, Palou, Rajadell, Salses, Tamarit, Vinaixa.

Topónimos menores: Alzinet Bassa , Creu , Delafont, Estany , Farga , Freixe , Gorc(h), Llac(h) , Mas , Noguera , Puig , Riba, Riusec(h) , Sallent , Timoneda , Toll, Torrent , Trull , Vall

-Cargo o oficio: Abat , Almirall , Batlle , Bisbe , Capellà, Delmer , Duc(h) , Escolà, Falconer, Ferrer Fuster , Hortolà , Jover ,, Macip , Moliner/Monner , Oller, Pagès , Paraire, Pastor, Teixidor , Torner Veguer .

-Circunstancias de nacimiento, bendiciones, consagraciones y augurios: que se aplicaban al recién nacido además del nombre de pila cristiano o como único nombre de bautismo (en cuyo caso, cuando se conviertan en apellidos no dejarían de ser un subgrupo de los patronímicos).
Agost , Befaràs , Bonany , Bonmatí , Bord , Deulofeu (aplicado a niños de padre
desconocido), Febrer , Jordà , Llunell , Segon , Tardà , Trobat ,Venturós

-Apódicos: Agraït , Amenós , Borrell , Bru , Canut, Cendra , Cunyat , Franc(h), Ferreny , Gras , Jou , Lletget , Llord , Moix, , Nebot , Moncosí , Piga , Queixal, Roig, Ros , Sensat , Veí , Vergonyós.

-Desconocidos o dudosos:Algós, Arnella, Barrabeig, Besalduc(h), Buireu, Calull, Cardelús, Espaulella, Gordils, Lliberós, Mallebrera, Matalí, Noc, Rull, Tur, Xerri.

2. Por su origen lingüístico

Recogemos aquí algunos ejemplos de apellidos de diversas lenguas incorporados
al conjunto después de la formación de la lengua catalana.

Occitano: Bascú , Caparà , Casterà, Faura , Garciny , Llunell, Pitxot

Francés: Arxé Baret, Blajot , Blanxart, Bricall , Cantí , Delfó , Dexeus, Foret , Gelonc(h) n), Jaques , Mages , Monet, Rixart , Tilló, Xarles .

Español (o aragonés): Aguadó , Alarcó Ambit , Floris,, Gomes/Gomis , Llopis , Llorca), Roís, Torm, Ximeno .

Italiano: Bono , Dameto, Ferri, Joanuix , Maganya , Massoni, Vinyoli .

La evolución de los apellidos

1. Cambios ortográficos

Cambios ortográficos ocurridos en territorios de lengua catalana como consecuencia de la imposición de otras lenguas oficiales (español, francés y italiano).

Castellanización

Afecta a todo el territorio lingüístico catalán del Estado español, pero con mucha mayor intensidad al País Valenciano.
ny = ñ: Viñes), Compañs
ny = ñy: Alemañy , Compañys
j, g = ch: Chaume, Chordi , Puchades
ç = z: Ponz, Dolz, sobretodo en el País Valenciano.
Nts = -nz: Monzonís, Monzó
T= d: Alted

 Francesisación

Se da en la Cataluña del Norte que se encuentra bajo soberanía francesa des del Tratado de los Pirineos de 1659.
u = ou: Poujol
a = e: Coste

2. Traducciones

Un caso extremo, no muy frecuente, fue la traducción pura y dura de los apellidos a la lengua dominante: Roig= Royo "rojo" o Creu= Croix "cruz".

3. Cambios en los apellidos por traslado a zonas de lengua no catalana o donde ésta se ha perdido

En la región murciana que recibió una importante dosis de población catalanohablante durante la reconquista, así como ciertas zonas limítrofes de Andalucía, subsisten uchos apellidos catalanes, algunos de los cuales han sido castellanizados.
Andreo , Domene , Guirao, Puche, Reche , Rosique.
Los apellidos catalanes se han expandido, sufriendo diversas mutaciones, fuera de Europa a la sombra de los imperios coloniales español (Hispanoamérica, Filipinas...) y francés (Quebec, Argelia...). Dándose el caso curioso que algunos apellidos, como Gònima, que ya no encontramos en Cataluña, son relativamente frecuentes en la América Latina.

.4. Variantes regionales.

Algunas veces las diferentes variantes ortográficas de un apellido nos indican el
origen geográfico reciente o más o menos antiguo de sus portadores.
a) Las terminaciones en -r en palabras agudas suelen designar formas valencianas de los apellidos (Ferrer, Fuster, Segur, Torner), ya que el dialecto valenciano mantiene esta pronunciación de este fonema a final de palabra que ha desaparecido en el resto del territorio lingüístico (Ferré/Farré, Fusté, Segú, Torné).
b) El cambio e, a y o, u en posición átona suele indicar que nos hallamos ante
apellidos de la zona del dialecto oriental del catalán. Así apellidos como Figueras, Jané, Cupons (propios a grosso modo de las provincias de Barcelona, Gerona, parte de Tarragona, Islas Baleares y Cataluña Norte) tendrían su equivalente en Figueres, Gené, Copons, en el resto del territorio, perteneciente al catalán occidental.
c) La transformación de j/g= tx (normalmente escrito ch) es una de las aracterísticas del subdialecto valenciano apitxat, propio de la ciudad de Valencia y comarcas cercanas. De esta procedencia originaria deben ser apellidos como Chardí, Chermà o Chirona que en otros lugares hallamos en su forma más "correcta" o etimológica: Jardí "jardín", Germà "hermano", Girona "Gerona". En algunos lugares de las comarcas aragonesas catalanohablantes también se da este fenómeno y a el quizás se deban apellidos como Chiné (Giné Gener "enero") o, más probablemente, al intenso proceso de castellanización ortográfica sufrida por los linajes en esta zona.
d) La -tll- del catalán general se pronuncia como una l larga [l:] en parte del
territorio, como Mallorca y Menorca, y tiende a escribirse -tl-. Con lo cual al
apellido de Catalunya Batlle le corresponderá en estas zonas la forma Batle.
e) El léxico propio de una región determinada también ayuda a conformar su corpus de apellidos. Así pues debemos sospechar el origen valenciano de un apellido como Almela, contrapuesto a Ametlla en Cataluña, porque en este dialecto la almendra se llama así.

5. Algunos apellidos típicos según zonas

Andorra: Aldosa, Armengol, Baró, Bonfill, Farré, Puig, Soldevila, Vidal.
-Cataluña: Vila, Vidal, Serra, Martí, Ferrer, Soler, Puig, Roca, Solé, Pujol,
Font, Duran, Pascual, Costa, Casas, Rovira, Pons, Sala, Bosch, Roig, Mas, Solà, Riera.
-Islas Baleares: Pons, Ferrer, Serra, Coll, Marí, Riera, Oliver, Ribas, Vidal, Tur,
Barceló.
-País Valenciano: Ferrer, Martí, Nebot, Sanchis, Vidal, Peris, Soler, Pascual,
Verdú, Mas, Moliner.
-Cataluña del Norte: Vidal, Marty (Martí), Fabre, Pagès, Pujol, Ferrer, Puig,
Soler.


Apellidos Vascos.

Los apellidos vascos tienen una peculiar idiosincrasia, proveniente de su rica lengua de origen prácticamente desconocido, sin ninguna otra emparentada con ella. Por lo general, son apellidos polisintéticos, compuestos de varios elementos y raíces que pueden reflejar en un solo término un significado bastante complejo, derivado en su mayor parte de elementos topográficos. Aunque su origen es bastante homogéneo, algunos apellidos muestran influencia del latín y otras posteriores lenguas vernáculas, especialmente el castellano y el francés.
Según datos aportados por el registro civil, el apellido más común es García (de origen probablemente prerromano), tanto en Álava como en Vizcaya y en Guipúzcoa. Aparte de ese, los apellidos de origen vasco en la comunidad autónoma vasca más frecuentes son Agirre, Bilbao y Larrañaga.

Muchos de los apellidos vascos están compuestos de prefijos y sufijos, generalmente relativos a elementos geográficos o de la naturaleza. Entre ellos cabe destacar:
Prefijos: agirre (campo, descampado, lugar alto), [h]aitz (peña, roca), [h]aran (valle), [h]aritz (roble), [h]arri (piedra), arte (encina), ibai/bai (río), baso/basa (bosque), bi (dos), buru (cima, cabeza o lugar prominente), dorre/torre (torre), egi (ladera), eiza, eliza (iglesia), [h]erri (pueblo), etxe (casa), gar (fuego), garai (alto), gaztelu (castillo), gorosti (acebo), gurutz (cruz), iara o igara (molino), ibar (ribera, valle), ipar (norte), [h]iri (villa), [h]iru (tres), iturri (fuente), izei/iza (abeto), jauregi (palacio), korta (cuadra, corral), landa (campo), larra (prado, dehesa), leize (cueva), ler (pino), litzar (fresno), mendi (monte), murgi (abedul), oi[h]an (bosque), [h]orma (pared), ortu (huerto), otso/otxo (lobo), pago (haya), portu (puerto, paso), erreka/reka (arroyo), sagasti (manzanal), sala (cortijo), soro/solo (heredad), teila/tella (teja), uharte/ugarte (isla), ur (agua), uri (villa, ciudad), urki (abedul), urri (octubre), urruti (lejano), zabal (ancho, llano, campo), zelai (pradera), zubi (puente), zulo (hoyo), zuri (blanco).

Sufijos: a (el, la [artículo]), aga (lugar), agirre (campo, descampado, lugar alto), [h]aitz (peña, roca), alde (parte, lado, junto a), [h]andi (grande), [h]aran (valle), aurre (delante), berri/barri (nuevo), baso/basa (bosque), bazter (orilla, rincón), be/pe/beitia (bajo), beazkoa/beitia/bengoa (bodega, lugar bajo, parte inferior), beltza (negro), bide (camino), bil (redondo), borda (caserío), buru (cima, cabeza o lugar prominente), eder (bello), egi (ladera), ena (hijo de, de la casa de [patronímico]), enea (propiedad), eta (lugar, sitio [sufijo locativo y abundancial]), etxe (casa), garai (alto), garate (hórreo, granero), gibel (detrás), goien/goiti (arriba, parte alta), gorri (rojo), guen/gune/kuen/kune (límite), guren (límite), ibar (ribera, valle), jauregi (palacio), ko (de, del, de la [sufijo genitivo]), korta (cuadra, corral), larra (prado, dehesa), leku (sitio), luze (largo, alto), mendi (monte), ola (cabaña), ona (bueno), ondo (cerca), [h]otz/oz (frío), soro/solo (heredad), txiki/txipi (pequeño), txu/tzu/zu (abundancia), zabal (ancho, llano, campo), za[ha]r (viejo), zelai (pradera).

La combinación de estos elementos da lugar a un gran número de apellidos vascos, como por ejemplo: Aranburu («cima del valle»), Arteagabeitia («encinar de abajo»), Basagoiti («parte alta del bosque»), Etxebarria («casa nueva»), Gaztelumendi («monte del castillo»), Ibarruri («ribera de la ciudad»), Irigoien («villa de arriba»), Jauregizar («palacio viejo»), Landaluze («campo largo»), Larrabeitia («parte baja del prado»), Mendieta («sitio de montes»), Oianko («del bosque»), Olagibel («detrás de la cabaña»), Ormaetxea («casa de paredes»), Portuondo («cerca del puerto»), Rekalde («junto al arroyo»), Solozabal («heredad ancha»), Ugartebide («camino de la isla»), Zabalegi («ladera ancha»), Zubiaga («lugar del puente»), etc.

Uno de los elementos más comunes es agirre, que además de como apellido en esa misma forma —como se ha mencionado, el más común de los apellidos vascos— se encuentra como elemento integrador de numerosos apellidos, tanto como prefijo (Agirrealexpeitia, Agirreamalloa, Agirreazkuenaga, Agirrebaltzategi, Agirrebarrena, Agirrebeitia, Aguirrebengoa, Agirreburualde, Agirregabiria, Agirregaraikoa, Agirregoitia, Agirregomezkorta, Agirregoiena, Agirreibarrondo, Agirrekortazar, Agirrelezeaga, Agirreolea, Agirresarobe, Agirretxe, Agirreurreta, Agirrezabal, Agirrezelaia), como sufijo (Altolagirre, Aristiagirre, Atxurraagirre, Beranoagirre, Eguzkiagirre, Iparragirre, Izagirre, Maneneagirre, Olatzagirre, Orkaizagirre, Zubiagirre).

Un elemento destacable son los sufijos posesivos –ena y -nea, que quieren decir «propiedad de, casa de, hijo de», y pueden seguir a un nombre de pila, a un apodo o a una profesión. Por ello semeja a un patronímico (de forma parecida al castellano –ez), aunque indique más fácilmente origen en la casa que recibe su nombre de un anterior propietario. Algunos ejemplos serían:

 Alontsoena (Alonso, Alfonso), Andresena (Andrés), Antonena (Antón, Antonio), Domingorena (Domingo), Ernandorena y Errandonea (Fernando), Erramundena (Ramón), Estebarena (Esteban), Felipena (Felipe), Isidorena (Isidro), Joanikorena (Juan), Karlosena (Carlos), Kristobalena (Cristóbal), Laurencena (Lorenzo), Loperena (Lope), Margaritarena (Margarita), Maritorena (María), Markosena (Marcos), Martiñena o Matxinena (Martín), Mikelarena o Mitxelena (Miguel), Nikolarena (Nicolás), Paskualena (Pascual), Paulorena (Pablo), Perurena (Pedro), Santxorena o Sanziñena (Sancho), Simonena (Simón), Tomasena (Tomás), etc.

Una de las características curiosas de los apellidos vascos es que, debido a la adición de diversos elementos, pueden dar lugar a apellidos verdaderamente largos, como por ejemplo: 

Abasoloaurtenetxe, Abendibarmallagarai, Agirregoitiafelipena, Aguirregomezkorta, Aranburukoerrota, Arbaitzasanjuangoa, Arriortuaaldekoetxea, Barañanobasterretxea, Barinagarrementeria, Bidagurenbeingoetxea, Etxabarriaerrandonea, Etxebarrietaaltaleorraga, Fullaondobustinzuria, Garaizabalategortua, Gerrikaetxebarria, Goitiaburularrazabal, Gracianteparaluceta, Iturriagaetxebarria, Koskorrotzaatxurra, Landarroitajauregi, Legarretaetxebarria, Madariagaerrandokoa, Muniategiandikoetxea, Olabegojeaskoetxea, Pagatzaurtunduagoienengoa, Sanagustinetxebarria, Solagurenbeaskoa, Untzetabarrenetxea, Uribarrifulagarai, Urrestiantsoleaga, Zabalgogeaskoa, Zengotitabengoa, Zuatzolazigorriaga, etc. 

El apellido vasco más largo conocido es Burionagonatotorecagageazcoechea, perteneciente a un funcionario del ministerio de Finanzas en Madrid, en 1867,​ o el apellido Iturriberrigorrigoicoerrotaberricoechea perteneciente a un vasco-argentino publicado en Buenos Aires en 1920.


Apellidos holandeses.

Los Países Bajos fueron incorporados al Primer Imperio francés durante la época napoleónica. Los franceses se sorprendieron porque los habitantes de los Países Bajos no tenían apellidos y no podían crear un censo para cobrar impuestos solo con sus nombres. Hasta esa época  se identificaban con sus profesiones, lugar de residencia o procedencia familiar.
El caso es que muchos holandeses decidieron utilizar como apellido la forma con la que ya eran conocidos, por eso ahora hay tantos apellidos que comienzan por Van. Sólo con futbolistas tenemos unos cuantos:
Van Dijk (de los diques), Van Basten (de la corteza) o Van der Vaart (del canal).

Pero además de estos ciudadanos, otros, con mucho humor, decidieron reírse de los franceses con palabras malsonantes, ellos pensaban que sus apellidos serían temporales, pero tras Imperio  la ley que les obligó a ponerse apellido no se derogó. Nunca imaginaron que acabaría siendo el nombre de la familia.

Algunos apellidos holandeses con humor:

Schooier: Mendigo
Rotmensen: Fétido
Piest: Me hago pis
Zeldenthuis: Casi nunca en casa
Zondervan: Sin apellido
Borst: Pechugona
Poot: Pata
Naaktgeboren: Nacido desnudo
Suikerbuik: Barrigón

 


Apellidos alemanes.

El estudio etimológico de los apellidos alemanes se inició a finales de la Edad Media. La mayor parte de los apellidos alemanes se generaron a partir de apodos. Se clasifican en cuatro grupos, con base en el origen del apodo: uno o más nombres de pila, designaciones de oficios, atributos físicos y referencias geográficas (incluso las referencias al nombre de alguna construcción). Además, muchos apellidos describen alguna característica específica en el dialecto correspondiente a la zona en la que se originaron.

Con frecuencia, los nombres de pila se convirtieron en apellidos cuando se identificaba a algunas personas a través del nombre de su padre, es decir, con el patronímico. Por ejemplo, el apellido Ahrend se convirtió, con el tiempo, en Ahrends, al añadirle la terminación -s correspondiente al caso genitivo del alemán (en alemán, la frase Ahrends Sohn equivale en español a "el hijo de Ahrend").

Ejemplos de apellidos: Ahrends, Burkhard, Wulff, Friedrich, Benz. Dado que muchos de los primeros registros urbanos se escribieron en latín, era frecuente que se usara el plural genitivo -i como, por ejemplo, en Jakobi o en Alberti o (escrito con -y) en Mendelssohn Bartholdy.
Las designaciones de oficios son la forma más común de formación de apellidos. Cualquiera que tuviese una ocupación poco usual terminaría por ser identificado con ella.
 Ejemplos: Schmidt (herrero), Müller (molinero), Meier (administrador de una granja; emparentado con Mayor y Meyer), Schulze (corregidor), Fischer (pescador), Schneider (sastre), Maurer (masón, albañil), Bauer (granjero), Metzger o Fleischer (carnicero), Töpfer o Toepfer (alfarero) o Weber (tejedor de redes), Schweizer (ordeñador, suizo) .
Nombres de características físicas fueron adoptados como apellidos en casos como Kraus (pelo enrulado), Schwarzkopf (cabeza negra), Klein (apodo, pequeño), Groß (grande).
Nombres geográficos de los que se derivaron apellidos gentilicios, como Kissinger (de Kissingen), Schwarzenegger (de Schwarzenegg), Busch (arbusto), Bayer (de Baviera, en alemán Bayern). Böhm indica que la familia proviene de la región checa de Bohemia.
Un caso particular es el de los apellidos derivados de nombres de lugares o edificios. Antes de la asignación de nombres y numeración a las calles, e incluso mucho después, muchos edificios importantes, tales como posadas, molinos y granjas, tenían nombre. Generalmente eran más conocidos por éste que por la gente que vivía en ellos; los habitantes recibían su apellido del nombre del edificio o zona. Podía estar combinado con una profesión: 

Rosenbauer (granjero de rosas, por una granja llamada 'la rosa'); Kindlmüller (niño-molinero, de un molino llamado 'el niño de Navidad', 'el hijo pródigo' o 'el hijo [niño] del rey'). También se usaba el nombre tal cual: Bär (oso); Engels (de Engel, ángel).

La inmigración, fomentada a menudo por las autoridades locales, aportó también apellidos foráneos a las regiones de habla alemana. Según cual fuere la historia regional o las condiciones geográficas y económicas reinantes en las diversas épocas, numerosos apellidos tienen un origen francés, neerlandés, italiano, húngaro o eslavo (p.ej. polaco). En ocasiones han perdurado con su forma original, en otras la ortografía se ha adaptado al alemán (la terminación eslava ic se ha convertido en alemán en -itz o -itsch, pronúnciese "ich"). Con el correr del tiempo, la ortografía se ha modificado frecuentemente para reflejar la pronunciación efectiva en alemán (Sloothaak, del neerlandés Sloothaag). 

Sin embargo, en algunos casos, como el de los Hugonotes franceses que emigraron a Prusia, se conservó la ortografía de sus apellidos pero con la pronunciación natural de los nativos alemanes al leerlo: Marquard se pronuncia marcar en francés, pero luego pasó a pronunciarse Markuart como si se tratara de un nombre alemán.

La preposición von ("de") fue utilizada para distinguir la nobleza; por ejemplo, si alguien fue Barón de la villa de Veltheim, su familia será von Veltheim. En tiempos modernos, la gente perteneciente a la nobleza agrega 'von' a su nombre. 
Por ejemplo, Johann Wolfgang Goethe, su nombre sería Johann Wolfgang von Goethe. 

En cuanto a los apellidos originariamente locales, son numerosos los que presentan características de dialectos locales, tal es el caso de las terminaciones corrientes de los diminutivos en el sur de Alemania, Austria y Suiza, como -l -el, '-erl, -le o -li como en Kleibl, Schäuble o Nägeli (de 'Nagel', uña, clavo).

Muchos nombres de familias no poseen una conexión obvia con una comunidad, ocupación o estadio de vida. Uno de ellos es Geier, que se refiere a un ave, a una ciudad o a una historia oral de origen campesino que refiere a un mito - que los bebés humanos fueron robados de un pueblo por aves gigantes que devolvieron a sus captivos una vez que los pueblerinos atacaron y destruyeron sus nidos.



Apellidos Suecos

Los apellidos suecos pueden ser rastreados hasta el siglo XV, cuando fueron usados inicialmente por la Frälse (campesinos libres), el clero y la nobleza. Sus nombres eran usualmente en sueco, latín, alemán o griego.
La adopción del apellidos latinos fue usada por el clero católico desde ese siglo. El nombre de pila era precedido por Herr ("señor"), seguida por la forma latinizada de los apellidos patronímicos. Desde la Reforma, la forma latinizada de su lugar de nacimiento se convirtió en una práctica común para el clero (sirva como ejemplo Laurentius Petri Gothus, de Östergotland).
Más tarde, comerciantes y otros grupos sociales abandonaron los apellidos patronímicos y adoptaron resonantes apellidos latinos. Otra práctica fue el uso del idioma griego en la terminación -ander, "hombre". El uso de los apellidos era aún poco común en el siglo XVII entre la nobleza y la clase educada, y el concepto de apellidos hereditarios estaba limitado a pocas familias.
Según un estudio de 2004, uno de cada tres suecos tienen un apellido acabado en -(s) son, hijo.

Historia.

Hasta principios del siglo XX, los apellidos familiares no eran de uso común en Suecia . En cambio, la mayoría de los suecos siguieron un sistema de nombres patronímicos, practicado por aproximadamente el 90-95% de la población. Patronímicos (del griego pater, que significa "padre" y onoma, "nombre") es el proceso de designar un apellido basado en el nombre de pila del padre, cambiando así constantemente el apellido familiar de una generación a la siguiente.
En Suecia, generalmente se agregaba -son o -dotter al nombre de pila del padre para la distinción de género. Por ejemplo, Johan Andersson sería el hijo de Anders (el hijo de Anders) y Anna Svensdotter la hija de Sven (el dotter de Svens).
Nombres del hijo de Suecia se escriben tradicionalmente con un doble s -la primera s es el posesivo s (Nils Nils' como en hijo), mientras que el segundo es el s de 'hijo'.
Técnicamente, nombres que ya terminaban en s como Nils Anders o deberían tener tres s en' s de este sistema, pero que la práctica no fue seguido a menudo. No es raro encontrar emigrantes suecos dejando caer el extra s por razones prácticas, para asimilarse mejor a su nuevo país.

Adopción de nombres de la naturaleza.
Durante la segunda mitad del siglo XIX, algunas familias en Suecia comenzaron a adoptar un apellido adicional para ayudar a distinguirlas de otras del mismo nombre. El uso de un apellido familiar adicional fue más común para las personas que se mudaron del campo a la ciudad, donde el uso a largo plazo de patronímicos habría resultado en docenas de personas con el mismo nombre. Estos nombres eran a menudo una composición de palabras tomadas de la naturaleza, a veces llamadas "nombres de la naturaleza". Por lo general, los nombres se componen de dos características naturales, que pueden o no tener sentido juntas (por ejemplo, Lindberg de lind para "tilo" y berg para "montaña"), aunque a veces una sola palabra formaría el apellido completo (por ejemplo, Falk para "halcón"). Suecia aprobó la Ley de Adopción de Nombres en diciembre de 1901, que exige que todos los ciudadanos adopten apellidos heredables, nombres que se transmitirían intactos en lugar de cambiar de generación en generación. Muchas familias adoptaron su apellido actual como apellido familiar hereditario; una práctica a la que a menudo se hace referencia como patronímico congelado. En algunos casos, la familia simplemente eligió un nombre que les gustaba, como un "nombre natural", un apellido ocupacional relacionado con su oficio o un nombre que les dieron en el ejército (por ejemplo, Trygg para "confiado"). En este momento, la mayoría de las mujeres que usaban apellidos patronímicos que terminaban en -dotter cambiaron su apellido a la versión masculina que terminaba en -son.

Nobleza Sueca

Cuando una familia era ennoblecida, se les daba usualmente un apellido, como los Lores de Inglaterra u otros países europeos. Este fue un periodo en el que se crearon gran cantidad de apellidos compuestos de dos palabras suecas para la nobleza (fueron frecuentes los prefijos Adler-, "águila"; Ehren-, ·"ära", "honor"; Silfver-, "plata"; y Gyllen-, "oro").
A diferencia de Inglaterra, el nuevo apellido designada a toda la Casa Noble y el antiguo apellido era abandonado por completo.

 


El apellido islandés

Islandia es el único país que sigue la antigua tradición escandinava de usar apellidos patronímicos ¿Qué significa esto? 
Significa que cada islandés obtiene el apellido del nombre de su padre (y en algunos casos madre). O sea, si Jón Tomasson tiene un hijo llamado Ari, su nombre será Ari Jónsson (literalmente "hijo de Jón"). Si tuviera una hija, digamos Anna, se cambia el sufijo de género, dando como resultado Anna Jónsdóttir (hija de Jón).
 ¿Adivinan, entonces, cómo se llama el papá de Jón? 
¡Tomas! Esto resulta especialmente confuso para recepcionistas de hoteles, quienes tienen que ingresar a una familia donde todos tienen apellidos distintos.

A primera vista parece una mala idea, dado el numero de combinaciones limitadas que se pueden dar. Por suerte, para los cerca de 330.000 islandeses, sus reducidos números aún lo hacen una costumbre viable.

La costumbre de nombrar a los hijos también es peculiar en Islandia. Por lo general, los niños nacen sin nombre y recién a los 3 meses los padres, luego de conocerlos un poco más, les dan uno. La ley islandesa es particularmente estricta en la inscripción de nuevos nombres. Si no está inscrito previamente, se debe solicitar su aprobación al Comité de Nombres Islandés (Mannanafnanefnd). 
El nombre puede ser extranjero, pero debe ser "declinable" siguiendo la costumbre islandesa y no atentar contra la integridad del idioma. Wall Street International menciona el curioso del nombre "Pedro", que fue rechazado por el comité debido a que ningún nombre islandés termina en "o". Distinto a "Pedró", que sí fue aceptado, pues cuenta con símiles en el vocabulario del idioma.

 


Apellidos firlandeses

Los apellidos más comunes del idioma finés incluyen Korhonen, Virtanen, Nieminen, Mäkinen, Hämäläinen, Koskinen, Heikkinen y Järvinen. Sí, esta tierra ama su sufijo –nen, y es una manera segura de reconocer un apellido finlandés. Más de un tercio de todos los finlandeses tienen apellidos que terminan en –nen.
 Aunque el sufijo –nen es generalmente un diminutivo, en un apellido a menudo significaba perteneciente a un lugar donde vivía una familia. Virtanen literalmente podría significar un “pequeño arroyo”, pero el apellido llegó a denotar una familia cuya morada se encontraba cerca de un arroyo.
En la misma medida Mäkinen, literalmente “colina pequeña”, respectivamente significaba una familia de una colina. “Muchas familias escogieron este tipo de apellido, derivado de una característica de la naturaleza con el sufijo –nen, durante el perído del romanticismo nacional finlandés del siglo XIX”, explica Sirkka Paikkala, que estudia apellidos finlandeses en el Instituto de Investigación de Lenguas de Finlandia.

 “El sufijo –nen era originalmente de la tradición de apellidos del este de Finlandia, pero durante el siglo XIX estos apellidos también fueron adoptados en el oeste y por esta razón ahora se hallan en todo el país”, dice Paikkala.


 Los rivales: Virtanen y Korhonen Últimamente ha habido una estrechísima competencia por llegar al primer puesto entre los apellidos finlandeses más comunes, Virtanen y Korhonen (los equivalentes a Gonzáles y García). Pero parece que ahora los Korhonen están tomando la delantera, ya que se están o reproduciendo más rápidamente o viviendo más tiempo.

En abril 2011 el Centro de Registro de Población Finlandesa anunció que hay 23,561 Korhonen, comparado con 23,458 Virtanen. En tercer lugar tenemos a los Nieminen con 21,358, y a punto de alcanzarlos están los Mäkinen en cuarto lugar con 21,327. El origen incierto del apellido Korhonen parece estar relacionado con la palabra “sordera” o con una palabra que significa “hombre viejo”.

Los apellidos sin -nen

Pero no todo es sobre los –nen. Muchos apellidos finlandeses provenientes del oeste terminan con el sufijo –la o lä, que indicaba la asociación con un lugar (por ejemplo Mäkelä está relacionado con una colina) o una granja (Juhani Mattila significa “Juhani de la granja de Matti”).
“Algunos apellidos también indicaban una profesión, como Seppälä para alguien que trabajaba en una fragua”, agrega Paikkala. Muchos apellidos revelan la cercana relación que los finlandeses tienen con la naturaleza.
Por ejemplo, Kanerva (ericácea), Nummi (marisma), Kivi (piedra), Niemi (península), y Halla (escarcha). En un suburbio de Helsinki un Señor Susi (lobo) vive al lado de una familia Sikanen, cuyo apellido puede ser interpretado como “pequeños cerditos”.

 El libro de Paikkala Se tavallinen Virtanen (traducción aproximada: “Un Gonzáles cualquiera”) es un amplio estudio sobre apellidos finlandeses entre los años 1850 y 1920 cuando, por primera vez, muchas familias oficialmente adoptaron sus propios apellidos heredados. Durante la finlandización lingüística, a principios del siglo XX, muchos finlandeses tradujeron sus antiguos apellidos suecos al finés.
El escritor Aleksis Stenvall cambió su nombre a Aleksis Kivi, y el famoso pintor Axel Waldemar Gallén se convirtió en Akseli Gallen-Kallela. Pero Paikkala explica con mucho entusiasmo que su trabajo no se trata únicamente de excavar polvorientos archivos:
“A menudo tengo que contestar correos electrónicos o llamadas de teléfono cuando gente busca la etimología de un apellido, o cuando sienten que necesitan un apellido totalmente nuevo”.


 Algunos apellidos de misterioso origen tienen extraños significados en el finés moderno. Estos incluyen Kiimamaa (tierra en celo), Patja (colchón), Makkara (salchicha), Kaalipää (cabeza de repollo), Punkki (ácaro), Romu (basura), y Hikipää (cabeza sudada).



Apellidos de judíos.

Los apellidos no eran desconocidos entre los judíos de la Edad Media, y como los judíos comenzaron a integrarse más con sus conciudadanos, la práctica de utilizar apellidos, además del nombre “sagrado”, empleado sólo en la vida religiosa, creció rápidamente.Los judíos germanoparlantes no adoptaron apellidos hasta los siglos XVIII y XIX. 

En los Estados germánicos, se dictaron leyes que decretaron obligatorios los apellidos hereditarios: en Baden en 1790; en Fráncfort del Meno en 1807; en Prusia en 1812; en Baviera y en Mecklemburgo en 1813; en Wurtemberg en 1828; en Sajonia en 1834 y en Oldemburgo en 1852.

Algunos pudieron escogerlos ellos mismos, creando apellidos con dos nombres que sonaran bien. 
Ejemplos: 
Goldblum (flor dorada), Rosenthal (valle de rosas), Rothschild (escudo rojo), Schwarzschild (escudo negro), Silberschatz (tesoro de plata), Stein (piedra).
En otros casos la administración les asignaba apellidos a discreción de los funcionarios, que a veces resultaban denigrantes. Algunos adoptaron apellidos alemanes tradicionales para no llamar la atención, como los conocidos Meyer o Löwe, que podría referirse tanto a la palabra alemana 'Löwe' (león) como a la tribu judía de Leví. 

Imperio de Austria.

La necesidad de agilizar el cobro de impuestos y los servicios de reclutamiento militar que tuvo lugar en el Imperio austríaco, Imperio ruso y en los Estados alemanes en los siglos XVIII y XIX hizo que se promulgaran leyes que obligaban a la población judía a adoptar apellidos hereditarios. El primer Estado en el que fue obligatoria la adopción de apellidos es el Imperio austríaco. En 1787 el emperador José II promulgó una ley por la que todos los judíos del imperio debían adoptar un apellido.

Los judíos que ya tenían apellidos, podían seguir utilizándolos, y aquellos que no los tenían, estaban obligados a tomar uno, que desde ese momento se convirtió en hereditario. Si un judío no elegía su propio apellido, éste era impuesto por la fuerza por los funcionarios imperiales.
 Esto condujo a la asignación de apellidos de manera arbitraria (en algunos casos de tono ofensivo). Algunos de los mencionados por Karl Emil Franzos: 

Drachenblut (sangre de dragón), Ochsenschwanz (cola de toro), Nachtkäfer (escarabajo de la noche), Pulverbestandtheil (componente de pólvora), Temperaturwechsel (cambio de temperatura), Eselskopf (cabeza de asno), Gottlos (impío), Wohlgeruch (fragancia), Veilchenduft (perfume de violetas), Stinker (hediondo), Bettelarm (indigente), Nothleider (necesitado), Geldschrank (caja de caudales), Diamant (diamante), Smaragd (esmeralda), Galgenstrick (horca), Todtschläger (asesino), Taschengreifer (carterista), Durst (sed), Hunger (hambre), Fresser (glotón), Säuger (mamífero), Trinker (bebedor), Weinglas (copa de vino), Schmetterling (mariposa), Elephant (elefante), Nashorn (rinoceronte), Pferd (caballo), Maulwurf (topo).

La mayoría de los apellidos se formó a partir de palabras de la lengua alemana (lengua oficial del imperio). Algunos de estos apellidos se referían a la ocupación, otros reflejaban las características personales, referencias a la naturaleza, etc.
Desde la incorporación al Imperio austríaco de nuevos territorios, como resultado de la tercera partición de Polonia (áreas de Cracovia, Lublin y Radom), el régimen de la adopción obligatoria de apellidos se amplió a estas áreas (en 1805). 

Francia.

En Francia, un decreto sobre la obligación de los apellidos hereditarios se publicó en 1808, y su acción se extiende también al imperio Napoleónico. Bajo esta ley, se prohibió la creación de apellidos con los nombres de las ciudades y los nombres bíblicos, tomados de los cristianos. Sin embargo, se permitió seguir utilizando los apellidos existentes de este tipo.

Rusia.

 En el imperio Ruso, se introdujo una ley que obligaba a adoptar apellidos a los judíos, aprobado por el decreto imperial de diciembre de 1804.
La aplicación de este artículo suponía un plazo de dos años, pero en la práctica no logró ejecutarse completamente, por lo que las autoridades se vieron forzadas a promulgar una nueva ley para los judíos, publicada en 1835, para incluir una vez más el artículo correspondiente con el número 16.
Otra ley especial, aprobada en 1850, prohibía a los judíos cambiar el apellido, incluso cuando cambiaban a otra religión.

Polonia.

En las diez provincias polacas que formaban el Reino de Polonia, con un grado mayor de autonomía dentro del Imperio ruso, los apellidos hereditarios fueron introducidos a los judíos en 1821, a través de la resolución del virrey del Reino de Polonia, Constantino Pávlovich Románov. Inicialmente, la facultad de elegir el apellido estaba en manos de los judíos, pero al demorarse la aplicación, la asignación de apellidos a los judíos fue delegada a los funcionarios locales. 

Suiza.

En Suiza la Ley sobre la adopción obligatoria de apellidos hereditarios se aprobó en 1863.

La hebraización de apellido

La hebraización de apellidos, o simplemente hebraización, es el fenómeno lingüístico de modificación de un apellido de origen no hebreo a otro de raíz hebrea, que vio su apogeo a principios del siglo XX durante el resurgimiento de los movimientos sionistas y en el marco de las inmigraciones judías a Palestina.

La hebraización de apellidos está identificada con el sionismo lingüístico y remonta a la segunda mitad del siglo XIX. Es cuando el propio Eliezer Ben Yehuda (nacido Perlman), artífice del renacimiento de la lengua hebrea, cambió su apellido. Ben Yehuda consideró que la lengua hebrea era parte imprescindible del sionismo práctico, la identidad judía y el retorno a la patria (Faterland).​ La hebraización ha sido pues desde sus principios cosa más propia de los judíos de Tierra Santa y menos de los judíos de la diáspora. De igual modo, los judíos contrarios al sionismo, sobre todo una minoría de corrientes jaredíes asquenazíes, han renunciado hablar hebreo dentro de la comunidad, usando el yidis en su lugar. En cambio, otras corrientes jaredíes, incluidos los jaredíes sionistas, aunque no solo, llegaron a hebraizar sus apellidos incluso en sus países de origen.
La hebraización llegó a ser práctica común en los años de las inmigraciones masivas a la Palestina británica y tras la fundación del Estado de Israel, y se dio sobre todo en los apellidos de origen germánico y eslavo y mucho menos en los de origen sefardí, mediterráneo y árabe. Esta práctica era muy bien vista en aquellos años (de hecho mal visto era no hacerlo), una señal de unidad, cohesión del pueblo judío y consolidación de una nueva realidad. Tanto era así, que muchas veces el proceso tuvo lugar de forma espontánea y a veces hasta caótica en el propio puerto de llegada.
Otra motivación algo más tardía en el caso de los apellidos de origen alemán (comunes en los judíos alemanes, austriacos, bálticos y de Europa del Este) fue el destino de la judería europea durante el Holocausto y el consiguiente deseo de eliminar la identidad alemana de sus nombres (proceso conocido como degermanización). Sin embargo, esta motivación resultó ser secundaria, ya que muchos inmigrantes judíos de la época se quedaban con sus apellidos originales.

Características

Cuando se habla de hebraización, muchas veces de lo que se trata es de una traducción directa del nombre original al hebreo, como Licht a Or (Luz), Davidsohn a Ben-David (hijo de David) o Löwensohn a Ben-Ari (hijo de león),5​ y muchas otras veces de la elección de vocablos por sonoridad, como los famosos ejemplos de David Ben Gurión, nacido Grün, y Golda Meir, cuyo nombre de casada era Meyersohn. También existen los cambios de apellido sin relación ninguna al nombre original, como el caso ya comentado de Eliezer (Perlman) Ben-Yehuda (literal. hijo de Judá). Cabe destacar también la mucha menos común práctica de hebraización de los nombres personales, como Perer (Pedro) a Shimeón (Simón), en cuyo caso, sin embargo, muchas veces en el ámbito familiar y hasta en círculos más amplios se seguía usando el nombre original.
Por otra parte, muchos otros apellidos askenazíes se han quedado sin ser alterados. Un ejemplo común es el apellido germánico Weiss (origen alemán) o Weisz (origen austriaco y húngaro), ambos derivados de Weiß (blanco), muy común en la población judía y que en su mayor parte se quedaba sin alterarse. Otros apellidos como Lebensohn o Leibensohn a veces se traducían (por ejemplo en Ben-Jaim) y muchas veces se quedaban sin traducir, aunque adoptando una ortografía adaptada a la transliteración hebrea. Por lo tanto, el apellido Levenson o Levenzon, un derivado de los anteriores, es un apellido netamente judío. En el caso de la letra alemana Ü, la transliteración de la misma en hebreo produce el sonido de la vocal /i/, por lo que el apellido Grün, por ejemplo, en caso de no ser hebraizado, pasó a ser Grin o Green (voz inglesa). Fenómenos similares ocurren en apellidos que terminan en -mann o que contienen el diptongo alemán ei o el sonido sch, que en sus variantes judías cambian en -man, ai y sh respectivamente.
La ortografía hebrea, por otra parte, al ser un alfabeto consonántico, no siempre ha seguido las mismas reglas ortográficas en la transliteración de apellidos, por lo que en algunos casos, como el mencionado Weiss, existen varias versiones de su ortografía hebrea con pequeñas diferencias (aunque se pronuncian de igual modo).
Como ya mencionado, los apellidos de origen sefardí raramente se han visto afectados por este fenómeno, sobre todo debido a una tradición ibérica históricamente arraigada que no existía en la Europa Central. Apellidos como Toledano ("de Toledo") o Sasporta (originado del "Sa Porta" catalán") nunca cambiaron.


martes, 1 de enero de 2013

68.-La Insigne Orden del Toisón de Oro.


Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara;Katherine Alejandra Del Carmen  Lafoy Guzmán

ana karina gonzalez huenchuñir



Toisón


Introducción. 

La Insigne Orden del Toisón de Oro es una orden de caballería fundada en 1429 por el duque de Borgoña y conde de Flandes, Felipe III de Borgoña. Es una de las órdenes de caballería más prestigiosas y antiguas de Europa, y está muy ligada a la dinastía de los Habsburgo y a las coronas de Austria y España.
 Llevan anexo el tratamiento de Excelencia, siempre que su titular no posea otro de mayor rango.

Origen en el Ducado de Borgoña.


 Felipe III el Bueno de Borgoña 


El ducado de Borgoña fue convirtiéndose, desde los tiempos de Ricardo I el Justiciero en el 880 hasta la llegada de Felipe III el Bueno de Borgoña en 1419, en un territorio económicamente poderoso. Felipe III intentó convertir el ducado en un nuevo Estado situado entre Francia y el Sacro Imperio, recuperando así el antiguo reino de la Lotaringia, surgido de la herencia de Carlomagno. Felipe III, mediante herencia, fue incorporando a su poder los condados de Flandes, Artois, los ducados de Brabante, Luxemburgo y Limburgo, junto a los feudos de Henao, Zelanda y Holanda. Por ello, Felipe III el Bueno fue llamado también Gran Duque de Occidente.
Era preciso crear una institución para garantizar la fidelidad de los grandes hombres de todos esos territorios a cambio de dejarles participar en la vida política. Inglaterra era aliada de este ducado y en 1422 Felipe III fue elegido miembro de la Orden de la Jarretera, pero este rehusó para no indisponerse con el rey de Francia, Carlos VII de Valois. Por ello, optó por crear una orden propia, la Orden del Toisón de Oro​ inspirándose en el modelo de la Orden de la Jarretera.
Los duques de Borgoña ya tenían una orden de caballeros anterior, la Orden de la Pasión, que se había constituido con protocolos y empaque similares a la Orden del Dragón. Los principios de la Orden del Toisón también se relacionaban con la lucha contra el poder otomano y la liberación de los Santos Lugares.
Su constitución se realiza en 1429 conmemorando la celebración de su matrimonio con la princesa portuguesa Isabel de Avis, hija del rey de Portugal Juan I, boda que se celebró en la ciudad de Brujas el 10 de enero de 1430. 

Caballeros y oficiales de la orden.

Siguiendo su modelo inglés, la Orden estaba en origen restringida a un número limitado de caballeros, primero 24 pero incrementado a 30 en 1433 y a 51 en 1516. Los miembros de la Orden no podían ser «herejes» y por tanto se convirtió en una distinción exclusivamente católica durante la Reforma
La bula de confirmación de la Orden y de aprobación de sus constituciones y ordenanzas la dio el papa Eugenio IV el 7 de septiembre de 1433, siendo las dignidades de la Orden cuatro: el canciller, el tesorero, el rey de armas y el secretario.

Historia.

Felipe III celebró diez capítulos de la Orden. En el séptimo capítulo, reunido en Gante, Alfonso el Magnánimo, rey de Aragón, fue el primer no borgoñón en recibir el collar.​ El duque Carlos el Temerario, heredero de Felipe III, introdujo un mayor boato en el ceremonial, el ropaje, el cónclave y los oficios religiosos.
Carlos falleció en 1477 y la herencia del título correspondió a su hija María de Borgoña, sin embargo, en aquel entonces una mujer no podía presidir la Orden, por lo que este título fue para su marido, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Maximiliano I de Austria, padre de Felipe I el Hermoso y abuelo del emperador del Sacro Imperio Carlos I de España y V de Alemania. Con estos dos monarcas se produjo una vinculación entre la Orden y España, en tanto están vinculados al Ducado de Borgoña. El gran maestrazgo correspondería al título de rey de España por bulas de los pontífices Gregorio XIII, de 1574, y de Clemente VIII, de 1600.
Rey Alfonso XII



Versión del Escudo de España (1874-1931) con el Toisón de Oro.

Simbología.


El carnero era ya un símbolo de la ciudad de Brujas, que contaba con una importante industria lanar. Con la elección del vellocino de oro, el duque hacía referencia a la leyenda de Jasón en la nave Argo. Esto enlazaba también a la nueva vocación marinera de Borgoña gracias a sus puertos en los Países Bajos.
En la leyenda, Jasón debe dirigirse a la Cólquida, actual Georgia, donde los tracios tendían pieles de oveja en los ríos auríferos para recubrirlas de escamas de oro y luego las dejaban en un árbol para que se secasen. Jasón debía rescatar el vellocino de oro de un ciprés para devolverlo a la Hélade y ocupar con justicia el trono de Yolcos. Los argonautas, entre los que estaba Hércules, debían ayudarle en su empeño. Jasón podría representar a Felipe III y los Argonautas serían los hombres que están con él en la orden.
Los eslabones del collar del gran maestre tienen la letra B, en referencia a Borgoña. Entre los eslabones está la llama, símbolo de Prometeo, garante último del vellocino, pero también el símbolo que aparece en la divisa del duque rotulada con el lema: «Ante ferit quam flamma micet» («Hiere antes de que se vea la llama»).

collar

A este símbolo griego se le añadió otro cristiano. Gedeón, juez de Israel, había pedido a Dios que mostrase su favor dejando caer gotas de rocío sobre una piel de cordero antes de atacar con solo 300 hombres al ejército de los madianitas. Las gotas de rocío también se relacionaron con la pureza de la Virgen, a quien se encomendaba la Orden. El patrón de Borgoña y de la Orden era san Andrés, que había sido martirizado en una cruz en forma de X, por lo que esta cruz también es muy importante en la simbología de la orden. La B del collar se une también formando el aspa.

continuación

Princesa de Asturias, Gerona y Viana.


Orden del Toisón de Oro

 Cada collar está completamente recubierto de oro y se estima en un valor de alrededor
 de $ 60,000 USD , lo que lo convierte en el orden caballeresco más caro.

La Insigne Orden del Toisón de Oro es una orden de caballería fundada el 10 de enero de 1429 por el duque de Borgoña, don Felipe III el bueno. Es una de las órdenes de caballería más prestigiosas y antiguas de Europa, el rey de España es el Gran maestre de la Orden. Llevan anexo el tratamiento de Excelencia.


El duque de Borgoña Felipe III creó la Orden del Toisón de Oro para conmemorar su matrimonio con Isabel de Portugal. En su ánimo estuvo el deseo de fundar una orden equiparable a las que encabezaban los principales monarcas de Europa, de su época, como la orden de la Jarretera.
Sus Constituciones, aprobadas y sancionadas por el papa un año más tarde, establecían que sólo se podrían nombrar 31 caballeros de religión católica y de origen aristocrático, requisitos que han ido desapareciendo con el tiempo. 
Por herencia el gran maestrazgo de la Orden pasó a la Casa de Austria con el rey Carlos I de España, y al morir el último rey español de dicha dinastía, Carlos II, paso por herencia al  rey Felipe V de España.
La bula de confirmación de la Orden y de aprobación de sus constituciones y ordenanzas la dio el Papa Eugenio IV el 7 de septiembre de 1433
La orden esta formado por Soberanos, los caballeros, y las dignidades que son cuatro: el canciller, el tesorero, el rey de armas y el secretario.
Lema de la orden:  Pretium laborum non vile («No es mala recompensa por el trabajo») ; Ante ferit quam flamma micet («Hiere antes de que se vea la llama»)
Toisón de Luis XV.
Este toison tenía el diamante Tavernier Blue, que inicialmente se encontraba en la mina Kollur, ubicada en Golconda, India. El diamante se caracterizaba por tener una forma triangular y un peso de 115 quilates (equivalente a 22.44 gramos). Su nombre se debe al comerciante francés Jean-Baptiste Tavernier, quien adquirió la gema entre los años 1660 y 1661.  En el año 1668, Tavernier lo vendió al rey Luis XIV de Francia. El joyero de la corte real, llamado Sieur Pitau, lo cortó para originar una nueva piedra de 67 1/8 quilates (13.4 gramos). Dicho trozo mineral comenzó a ser conocido como el "Diamante Azul de la Corona" (aunque también se conocía como French Blue; "azul francés", en su traducción). Durante algunas ceremonias, el rey solía portarlo en un lazo para el cuello, donde se encontraba incrustado en oro. En 1749, el rey Luis XV de Francia lo portó en su colgante, que simbolizaba a la Orden del Toisón de Oro. Tras su muerte, esta joya dejó de usarse como insignia.

El motivo aparente por el que el duque Felipe III instituyó la Orden del Toisón de Oro fue la conmemoración de su tercer matrimonio con la infanta Isabel de Portugal y Láncaster, hija del rey Juan I de Portugal. Sin embargo, como explica Luis Fernando Fernández Sánchez en su tesis doctoral “El Toisión de Oro: desde Felipe III el Bueno hasta el rey Felipe VI”, la intención del duque perseguía unir sus diferentes estados, dentro del ducado de Borgoña, que es la actual Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, para crear una monarquía más poderosa en los territorios franceses. Por eso, los primeros caballeros de la orden fueron nobles y magnates que el duque Felipe III quería atraerse y que funcionaron como un consejo de asesores en cuestiones políticas y militares.
La jefatura de la Orden del Toisón de Oro recae en la casa imperial de los Habsburgo tras la muerte de Carlos el Temerario, hijo del duque Felipe III. Carlos tuvo una hija, María, que fue la heredera en la jefatura de la orden y del ducado de Borgoña. Sin embargo, el rey Luis XI de Francia no dejó escapar esta oportunidad para ocupar el ducado, así que María de Borgoña tuvo que casarse precipitadamente con el archiduque Maximiliano de Habsburgo (de Austria). De esta manera, el archiduque pasó a ostentar la jefatura de la Orden del Toisón de Oro por mandato de los estatutos de la propia orden.
El heredero de Maximiliano fue Felipe, apodado pronto El Hermoso. Y es en 1496 cuando la orden pasa a la casa real española. En ese año, Felipe el Hermoso, heredero de los Países Bajos, se casa con Juana, infanta de Castilla y Aragón, hija de los Reyes Católicos, que pasó a la Historia como Juana La Loca. Este matrimonio, junto con el de Juan, príncipe de Asturias, y la archiduquesa Margarita de Austria fueron un bombazo a finales del siglo XV. La corona española era muy pujante, había acabado con el poder musulmán en la Península ibérica y había descubierto nuevas tierras más allá del océano. La unión de la monarquía española con la austriaca creaba una monarquía poderosa y paneuropea, que ponía límites a las ansias expansionistas de Francia y de Inglaterra.


El retrato muestra al monarca de pie, a sus 23 años de edad, vestido con el hábito de la orden del Toisón de Oro en el coro de la catedral de Barcelona. El fondo del lienzo se encuentra parcialmente en penumbra en su lado izquierdo, iluminándose los sitiales de la derecha del coro en que se muestra el escudo del rey Francisco I de Francia (a cuya dinastía pertenecía Alfonso XIII) y el de Luis II de Hungría y Bohemia.  
Retrato de Alfonso XIII como soberano de la Orden del Toisón de Oro.


Felipe y Juana concibieron un hijo, Carlos, que pronto sería reconocido como caballero de la Orden y que fue el futuro rey Carlos I de España. La muerte de Felipe el Hermoso (que ya era rey de Castilla) y los problemas mentales de Juana hicieron que Maximiliano recuperase la jefatura de la orden, puesto que Carlos sólo contaba con 6 años de edad. En Castilla, Fernando de Aragón quedó como rey regente hasta la coronación de Carlos, puesto que Fernando no podía ser rey titular de Castilla.
De esta manera, con Carlos I como primer rey de la casa Austriaca en España, y unificador en su persona de la monarquía castellana y aragonesa, la Orden del Toisón recae en la Corona española hasta nuestros días. Así se llega hasta el rey Carlos II, conocido como El Hechizado, que en 1700 muere sin descendencia y en su testamento instituye a Felipe de Anjou, de la casa Borbón, como heredero al trono de España. La posterior Guerra de Sucesión con la casa Habsburgo confirma este deseo del monarca fallecido, que también significa el paso de la jefatura de la Orden del Toisón de Oro a la rama borbónica, que es la que actualmente reina en España de la mano de Felipe VI.
Hoy, la concesión del Toisón sirve para reconocer a determinadas personas que han prestado un servicio especial a la Corona.

Qué significan los símbolos del Toisón de Oro.

collar y emblema de la orden

El collar de la Orden se compone de eslabones entrelazados de piedras centelleantes inflamadas de fuego con esmalte azul y rayos de rojo rematando con un cordero. Los eslabones están formados por la letra B de Borgoña entrelazada, formando aspa, rememorando  a  San  Andrés.  Según  los  estatutos  fundacionales,  el  collar  tendría  26 eslabones. Los collares son propiedad de la orden, están numerados y los caballeros (hoy también se han admitido damas) pueden usarlos en vida, pero sus herederos deben devolverlos a su fallecimiento.
Por su lado, el vellocino de oro, el carnero que cuelga, tiene su origen en los mitos griegos. Se refiere al vellocino de oro, la piel de carnero, que Jasón y los argonautas buscaban en sus viajes. A esta piel también se la denomina toisón. La significación proviene del hecho de que quien poseía el vellocino de oro era quien ostentaba el poder. Por lo tanto, es un símbolo de la realeza.
El fusil, los eslabones, simulan las llamas que lanzaba el dragón que conservaba el vellocino en la mitología. Viene a representar la presencia del fuego en la orden. San Andrés es el patrón de la orden y su famosa crucifixión en una cruz en forma de aspa (como una equis) es la que dio origen a la cruz de San Andrés y que la casa de Borgoña asumió como Cruz de Borgoña. Es la famosa aspa roja que los tercios castellanos enarbolaban en sus banderas.

como se usa la orden.
Caballeros de la Casa de Borgoña 

Caballeros de la Casa de Borgoña

Caballeros de la Casa de Hasburgo

Caballeros de la Casa de Hasburgo

Caballeros de la Casa de Hasburgo

Caballeros de la Casa de Borbon

Caballeros de la Casa de Borbon 

Caballeros de la Casa de Borbon 

Caballeros de la Casa de Borbon 

Complete set of the Spanish Order of the Golden Fleece, composed by the Collar, the neck badge and the miniature. Part of the Adrià Espineta Arias Collections.



índice general por apellidos


rey consorte don Fernando de Asís de Borbón  


Mitos

La orden de Toisón de Oro, esta relacionada con dos mitos:



La historia de Jasón está ligada a la de los Argonautas, pues él era su líder y con ellos fue hasta Colehis, en el mar Negro, a bordo del Argo, superando grandes dificultades hasta conseguir el Vellocino de Oro.
Jasón era hijo de Esón y Filira. Su padre era el rey de Jaleo, en Magnesia, pero tras la muerte de su padre, Creteo, su hermano Pelias se hizo con el poder aunque el heredero era Esón. La madre de Jasón no confiaba en Pelias y organizó un falso funeral por su hijo. En realidad se llevó al pequeño de la cuidad y se lo confió al centauro Quirón, que ya había educado a varios héroes. Pelias había sido advertido por el Oráculo de Delfos para que tuviese cuidado con un descendiente de Esón que llevase una sola sandalia.
Tiempo después, cuando Jasón regresó a jaleo tuvo que superar un río. Cuando se disponía a hacerlo, una anciana le pidió que la ayudase a cruzar y así lo hizo, aunque perdió una de sus sandalias mientras iba por el agua. La anciana era la propia diosa Hera, protectora de Jasón, que quería vengarse de Pelias. Con un pie desnudo se presentó ante el rey, motivo por el que supo de inmediato quién era. Pelias pensó que si lo mataba, violaría las reglas sagradas de hospitalidad y tendría al pueblo en contra, dada la popularidad de Jasón. Así, le prometió el trono si le traía el Vellocino de Oro, la piel del carnero sobre el que habían volado Frijo y Hele hasta Colehis. Se trataba de una tarea imposible, así que Pelias pensaba que el joven no sobreviviría a la aventura.
No obstante, el Oráculo de Delfos sí creyó que Jasón lo conseguiría y le mandó construir un barco, llamado Argo, y reunir a 50 héroes para que le acompañasen. El Argo partió y tras numerosas aventuras alcanzó Colehis. Jasón pudo tomar el Vellocino de Oro gracias a la ayuda de la princesa local y hechicera Medea, que se había enamorado de él. Tras muchas otras aventuras, Jasón regresó a casa con la misión cumplida.
El mito ha sobrevivido hasta nosotros gracias a dos relatos: la Medea de Eurípides, del siglo V a. C. y el poema Argonáutica, del III, a. C.
Ese carnero de oro es el que aparece en el collar de la orden del Toisón de Oro que concede la monarquía española.

Historia de Gedeón.



Gedeón en hebreo (גִּדְעוֹן) significa "Destructor", "Guerrero poderoso"; fue un juez y guerrero del Antiguo Israel. Fue el quinto de los Jueces del pueblo judío y es considerado como uno de los más sobresalientes por la magnitud de su "obra guerrera" contra uno de los pueblos enemigos de Israel: los madianitas. Fue hijo de Joás, de la tribu de Manasés. Los datos que se conocen acerca de su historia se encuentran relatados en el Libro de los Jueces en los capítulos 6 al 8.

La vida de Gedeón se sitúa tras el asentamiento de los judíos en el llano de Ofrá donde habían asimilado los cultos idolátricos de las poblaciones aledañas. Tras esa infidelidad, Yahveh les habría castigado enviando tribus nómadas y grupos de amalecitas y madianitas a hacerles la guerra. En esos combates, dos hermanos de Gedeón habrían sido asesinados. Los israelitas se arrepintieron y pidieron perdón. Yahveh envió a su ángel a hablar con Gedeón para anunciarle que sería el libertador de su pueblo. Éste pidió una prueba tras un diálogo algo sarcástico con el ángel. Este último le dio la prueba que pedía abrasando un sacrificio con fuego milagroso. 
Al día siguiente Gedeón destruyó el altar de Baal y ante la indignación del pueblo11:21). Los grupos nómadas se reunieron para hacer la guerra a Gedeón. Éste reunió un ejército que, con diversas condiciones y pruebas, Yahveh redujo a trescientos hombres (sin contar las tropas auxiliares). Los israelitas atacaron durante la noche y produjeron tal confusión que los madianitas se asesinaban entre ellos y tuvieron que huir despavoridos mientras eran perseguidos por las tropas de Gedeón.​ Los mismos jefes de Madián, Oreb y Zeeb murieron en la refriega y sus cabezas fueron dadas como trofeo a Gedeón.
Luego de otros combates victoriosos con los madianitas y de castigar a los pueblos que no quisieron colaborar en la persecución, la gente del pueblo quiso que Gedeón fuera su rey. A lo que este no aceptó, alegando que sólo Dios podía reinar en Israel.
Con las joyas tomadas a los vencidos, Gedeón se hizo elaborar un efod.  Gedeón gobernó en Israel otros 40 años que fueron de paz y crecimiento. Tuvo setenta hijos (era polígamo) entre los que destaca Abimelec.

Es mencionado en el Libro de Judith 8, versículo 1,2​ en la carta a los Hebreos, capítulo 11, versículo 323​ por su fe e, indirectamente, en el Salmo 83, versículo 124​ por sus victorias militares.

En el cristianismo, la figura de Gedeón aparece mencionada sobre todo en el marco del episodio del Vellocino de Gedeón.​ Este episodio bíblico pasa a convertirse  en una alegoría de la futura Asunción de María, dejando de ser un simple símbolo de la protección divina del pueblo judío. Esta reinterpreción  del episodio es la que explica la amplia representación del episodio en las artes plásticas desde la Edad Media, pero también su cita y tratamiento a nivel literario. En la interpretación cristocéntrica del antiguo Testamento, por tanto, el episodio del Vellocino de Gedeón se reinterpretó como una alusión a la fecundación de María por el Espíritu Santo, es decir, como un símbolo o alegoría de la maternidad virginal de María; en el siglo XV (siglo 15), el vellocino de Gedeón se convierte en el símbolo de la Orden del Toisón (=Vellocino en francés) de Oro, substituyendo la figura originaria de Jasón.​
 Escribe el predicador Alejandro de San Antonio:


“26. Que el vellocino de Gedeón fue retrato de aquella divina Señora, es cosa clara. Pero en qué se pareció María al vellocino, lo dixo la dulzura de Bernardo: Caelesti rore arcam rigaturus, totum vellus prius infudit, redempturus genus humanum, pretium universum contulit in Mariam; ut nihil esset bonum, quod per manus Mariae non transiret. Assí como para llenar Dios la tierra de su rocío, le depositó primero en el vellocino cándido, assí para haver de socorrer, y remediar à los hombres depositó nuestro socorro y remedio en su Santíssima Madre, para que no huviesse favor vertido en las criaturas, que no passasse primero por los órganos de aquellas manos generosas. Y es certíssimo, que los consuelos, gracias y mercedes que franqueó este vellocino hermoso a los mortales, se estrenaron en la visita de hoy, desatando en la casa de Isabel todo el rocío de gracias que traía María en su vientre virginal: Ahora veamos en el Texto todo el sucesso del vellocino”.
Scherezada Jacqueline Alvear Godoy
escudo de Duque de Sevilla

Los patrones de la Orden son la Virgen y San Andrés, patrón de la Casa de Borgoña y cuyo símbolo es la cruz en aspa. La pertenencia a la orden es vitalicia y sólo se puede expulsar a sus miembros por tres motivos:
  • Por herejía
  • Por traición
  • Por huir ante el enemigo

Los cargos de la orden son:
  • –Soberano
  • –Canciller (que suele ser el capellán del rey o sacerdote del Real Palacio)
  • -Tesorero (que es un miembro de la orden)
  • –Grefier (que es el Subsecretario de Asuntos Exteriores, incluso en la actualidad), cargo simbólico cuya misión era la de anotar los hechos heroicos de los caballeros en un libro especial para ello.
  • –Rey de Armas (también lo es el Subsecretario de AAEE), encargado de la heráldica de sus miembros.

Tiene una sola categoría: el Gran Collar de oro compuesto por veintiséis eslabones dobles de forma rectangular con dos B –-de Borgoña- y entre uno y otro eslabón, una figura de pedernal con llamas. En el centro del collar pende el  carnero, el Toisón o Vellocino, en oro esmaltado y lisado por el centro. Eslabón y pedernal formaban parte de las armas del Fundador de la Orden, con el lema “ante ferit quam flamma micet” (Hiere antes de que se vea la llama).

Scherezada Jacqueline Alvear Godoy
rey de arabia Saudita

Motivo de creación: "El amor mas grande y perfecto que tenemos para el estado noble y el orden de la caballería, de los cuales un afecto muy ardiente y singular desea el honor y el crecimiento, por el cual la verdadera fe católica, del estado  madre santa Iglesia  y la La tranquilidad y prosperidad  público, sean, como puede ser, defensas,custodiada, y mantenida." 
(En francés: « La très grande et parfaicte amour que avons au noble estat et ordre de chevalerie, dont de très ardente et singulière affection désirons l'honneur et accroissement, par quoy la vraye foy catholique, l'estat de nostre mère Saincte-Église, et la tranquillité et prospérité de la chose publicque, soient, comme estre peuvent, deffendues, garndées et mainctenues. »)
Requisitos. En los estatutos originales, se requería para ser investido caballero la categoría de "Gentilhomme de Nom et d'Armes" (Gentilhombre de nombre y armas;  la opinión más natural y más seguida juristas, es un noble de extracción antigua, lo que pruebe que sus antepasados llevaran desde tiempos inmemoriales el mismo nombre y el mismo escudo de armas. 


Códice de Trajes de la Orden del Toisón de Oro. En el capítulo de Valenciennes Carlos el Temerario estableció el uso del chaperón, ropa talar y manto de terciopelo carmesí con forro de raso blanco y en cuyo borde aparecían bordadas las divisas ducales. Para el oficio de difuntos se utilizaba paño negro y en el que se celebraba en honor a la Virgen, el tercer día capitular, los caballeros llevaban vestiduras blancas de damasco.

Otro elemento característico son los tres mantos capitulares de ceremonia que, aunque están descritos en los estatutos, ya no se visten. Existe un manto rojo para los capítulos, uno blanco para la función de la Santísima Virgen, y uno negro para las honras fúnebres. Los capítulos de la Orden son las reuniones oficiales de sus miembros.

Don Carlos, con el toisón de oro.



Reina consorte Sofía de Grecia.


Escudo del Monarca España: Escudo cuartelado: 1.°, de gules, con un castillo de oro, almenado, mazonado de sable y aclarado de azur, que es de Castilla; 2.°, de plata, con un león rampante de púrpura coronado de oro, lampasado y armado de gules, que es de León; 3.°, de oro, con cuatro palos de gules, que es de Aragón; 4.º, de gules, con una cadena de oro puesta en orla, en cruz y en aspa, con un punto de sinople en abismo, que es de Navarra; entado en punta, de plata, con una granada al natural rajada de gules, sostenida, tallada y hojada de dos hojas de sinople, que es de Granada. Sobre el todo, un escusón de azur con tres flores de lis de oro, bordura de gules, que es de Anjou (Borbón). El escudo se timbra con un corona cerrada, que es un círculo de oro, engastado en piedras preciosas en sus colores, compuesto de ocho florones de hojas de acanto visibles cinco, interpolados de perlas en su color, de los que parten ocho diademas de perlas vistas cinco, que convergen en un orbe azul, con el semimeridiano y el ecuador de oro, sumado de cruz de oro, la corona forrada de rojo y va rodeado del collar del Toisón de Oro. 


Orden de la anunciación







Collar del rey de armas de la Orden del Toisón de Oro de los tiempos de Carlos V

Potence.

El potence es el collar histórico empleado por el rey de armas de la Orden del Toisón de Oro. Fue creado por Carlos I de España a mediados del siglo XVI. Es de oro macizo y de grandes dimensiones: 143 centímetros de medida exterior y un radio de 98. Se compone de 51 placas en una fila de dos, teniendo cada placa el escudo de armas de cada uno de los caballeros de la orden.[25]​ Las dos placas centrales, que se encuentran sobre la insignia del Toisón tienen el Escudo de Carlos I de España (sin el águila) en la placa superior y las dos columnas de Hércules con el lema "Plus Ultra" en la inferior. Curiosamente, las dos columnas fueron añadidas al escudo por consejo de Luigi Marliano a Carlos I en una reunión de la Orden del Toisón de Oro en 1516.

Carlos I en un retrato, atribuido a Lambert Sustris, donde se aprecia la insignia
 del Toisón a modo de colgante.

Retrato de Felipe II (Sofonisba Anguissola)

Escudo de Armas de Felipe II.

Isabel II y su Estado Mayor, a caballo.

Este retrato de grupo de gran formato es una representación ideal del Estado Mayor General del Ejército español. En el centro de la composición la Reina Isabel II, ataviada con el uniforme de capitán general, llevando al cuello el Toisón de Oro y cruzando el pecho la banda de la Gran Cruz de la orden de Carlos III con su venera; en el pecho y bajo la solapa se aprecian otras dos Grandes Cruces, la de Carlos III e Isabel la Católica (Proyecto catalogación elementos heráldicos y falerísticos, Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía).

Este retrato de grupo de gran formato es una representación ideal del Estado Mayor General del Ejército español. En el centro de la composición la reina Isabel II de España, ataviada con el uniforme de capitán general, encabeza la cabalgata acompañada de su esposo Francisco de Asís de Borbón y Borbón Dos Sicilias, igualmente uniformado de capitán general, y por Francisco de Paula, infante de España. Acompañando a la joven reina Porion retrata algunos de los militares que intervinieron en los finales del gobierno de Isabel II: Narváez, O´Donell y Prim que aparecen destacados junto a otros generales que ya habían fallecido en el momento en que se realiza la obra como es el caso de Diego de León y Palafox.

Isabel_II_dirigiendo_una_revista_militar_(1867)_Porion
Escudo pequeño del rey de España, versión con el Toisón de Oro.

Escudo de armas dinásticas a partir de Carlos III.

Pintura conocida como Alegoría del Toisón de Oro o como La fundación de la Orden del Vellocino de Oro y la Apoteosis de la Monarquía Española pintada por Luca Giordano en el siglo XVII en una bóveda del Casón del Buen Retiro de Madrid. A la izquierda está Felipe III de Borgoña recibiendo el vellocino de oro de manos de Hércules y a la derecha está pintada una alegoría del esplendor de la monarquía hispánica.