La Casa de Moneda de Chile (CMCh) es una sociedad anónima (S.A.) perteneciente al Estado de Chile, creada en 1743, esta se encargada de la impresión de billetes y acuñación de monedas de curso legal, así como de la impresión de estampillas, pasaportes, formularios oficiales, especies valoradas, las placas patentes de vehículos, así como medallas y galvanos. Creada el 1 de octubre de 1743 por Real Cédula de Felipe V. Fue una iniciativa de Francisco García de Huidobro que propone la creación de una instalación una ceca para acuñar monedas en Santiago de Chile, debido a la escasez de circulante. Se le autoriza su funcionamiento con un privilegio perpetuo a García de Huidobro. Este debe asumir los costos de instalación y el pago de los funcionarios, a cambio de recibir las utilidades y el título de Tesorero Perpetuo. Sus actividades estaban regidas por la orden real del 9 de junio de 1720, la misma que era empleada por el resto de las casas de moneda de América. En 1749 sale acuñada la primera moneda, media onza de oro (4 escudos de peso) con la imagen de Fernando VI. En agosto de 1770 por Real Cédula de Carlos III la corona asume el funcionamiento y propiedad de la Casa de Moneda. En siete de Julio de mil setecientos setenta y dos, mediante cédula real es nombrado como fundidor Mayor de la Real Casa de Moneda, don Francisco Xavier de Rengifo y Becerril, quien como se señala en la cédula " por méritos propios y heredados" es depositario de la confianza para asumir el cargo en representación de la corona. En 1927 se fusiona con los Talleres de Especies Valoradas, encargados de la impresión de billetes, llamándose Casa de Moneda y Especies Valoradas, teniendo su actual nombre desde 1953.
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CECA
Todas las monedas y medallas acuñadas por la Casa de Moneda de Chile tienen un símbolo distintivo, la identificación del lugar de su fabricación, la ceca, que en el caso de Chile es una "S" coronada con una "o" minúscula, por el anagrama de Santiago. Este símbolo fue impuesto por la corona española y se usó desde la primera moneda acuñada en Chile, el cuatro escudos de 1749 y se continúa usando hasta nuestros días. |
El peso fue establecido en 1817, junto con la independencia del país, y en 1851 se estableció el sistema decimal en el peso, que quedó constituido por 100 centavos. Se mantuvo como la moneda de curso legal en Chile hasta el 31 de diciembre de 1959, cuando fue reemplazado por el escudo. Históricamente, ha sido fabricado por la Casa de Moneda de Chile (1743 encargado de la emisión de monedas. Historia.
Pese a que la adopción del peso en reemplazo del real colonial se remonta a 1817, con el inicio del periodo de la Patria Nueva, se siguió utilizando el sistema español de moneda en que 8 reales equivalían a 1 peso y 2 pesos a 1 escudo. Esta costumbre persistió en Chile hasta 1851, cuando se adoptó el sistema decimal, en que 1 peso quedó constituido por 10 décimos o 100 centavos. |
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La moneda tiene una serie de características intrínsecas que es importante conocer a los fines de poder fijar la relación que existe con otras monedas que circulan tanto dentro de un mismo estado como en otros países.
Partes de la moneda Anverso
Reverso
Canto
Impronta
Leyenda
Tipos
Marca Es la letra o sìmbolo que indica la ceca de acuñación. Campos
Exergo
Valor facial
Grafila
Listel
Firmas
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Por el exacerbado centralismo, la oposición al Gobierno de Montt era cada vez mayor en el país, en Copiapó se había formado un grupo opositor exaltado y poderoso, encabezado por el clan Gallo Goyenechea, y Matta Goyenechea. Estos magnates de la plata eran acérrimos opositores al gobierno, y ahora ponían a disposición de la revolución, gran parte de su fortuna familiar. De esta manera a principios de 1859, a las ocho de la noche del cinco de enero, el militar retirado don Pedro Pablo Zapata se presentó con 20 hombres en el cuartel de policía de esta ciudad y se adueñó de el sin luchar. Al día siguiente Pedro León Gallo es nombrado Intendente de la provincia, por cuanto el pueblo de Copiapó ha cobrado su libertad en la noche que precede, operándose un cambio consiguiente en el personal de las autoridades, el pueblo de Copiapó ha hecho el nombramiento que sigue: Nómbrese Intendente de la provincia al ciudadano Pedro León Gallo. Por tanto, publíquese por bando y comuníquese. Copiapó 6 de enero de 1859. Pedro León Gallo; J.N. Mujica, secretario. De igual forma Gallo fue proclamado General en jefe el ejército destinado a apoderarse de Santiago. Nacen los símbolos de la patria chica, de la provincia en revolución: La Bandera, el Himno y el Peso Constituyente -también denominada "Moneda de Gallo", un ejército con Estado Mayor, además de las nuevas autoridades políticas y administrativas de Copiapó y Atacama. Una vez activada la revolución a nivel nacional, los resultados fueron desastrosos; con excepción de Copiapó; en las ciudades del centro y sur del país, la insurrección fue aplastada absolutamente. |
UNA MONEDA "COMUNISTA" EN NUESTRA HISTORIA NUMISMÁTICA
Por cerca de cuarenta o cincuenta años circuló en Chile una moneda con la perfecta conjunción de una hoz y un martillo en su diseño, expuestos exactamente como lo emplearía por entonces también la Internacional del Partido Comunista. Debo agradecer a mi estimado compañero de juergas Juano Millañir y a mi fallecido amigo Arnel Epulef por haberme proporcionado hace tiempo, algunas imágenes de esta curiosidad numismática que, sin embargo, no es tan escasa como pudiera creerse, pues existen varios ejemplares en venta en catálogos de la internet y en colecciones particulares, acompañadas de algunas leyendas que también me permitiré revisar acá. El problema es que pocos parecen ponerle atención al detalle del símbolo que acompaña el diseño. La moneda en cuestión fue acuñada acá en Santiago por nuestra ilustre Casa de Moneda, en series de pesos y centavos de distintos tamaños y materiales que se produjeron, aproximadamente, desde 1894 a 1942, aunque sufriendo importantes cambios en el material de su factura. La principal que he fotografiado y reproducido corresponde a la que entró en circulación en 1933, creo que correspondiente a cuando se eliminó la plata de las monedas chilenas, como veremos, unificándolas todas en las de cobre-níquel, material que había comenzado a usarse ya hacia 1927 en otras series. Dos ramas de laurel contornean el sello de la pieza y se unen precisamente en el lugar donde están la hoz y el martillo que el diseñador de la Casa de Moneda de Chile incluyó, ya sea metiendo un "gol" heráldico o bien en un contexto donde la relación de estas herramientas aún no tenía la connotación política que se le daría más tarde, según veremos. Consultando algunas colecciones y referencias, se confirma que este diseño desaparece en los cuarentas, cuando ya circulan monedas con copihues y espigas de trigo. Bien, la explicación para esta disonancia y aparente anacronismo es bastante más sencilla de lo que puede pensarse: la hoz y el martillo representan desde antaño a la fuerza de los trabajadores, al progreso y el esfuerzo laboral. Particularmente, señala a los campesinos (hoz) y obreros (martillo) sólidamente unidos en este emblema de herramientas cruzadas. Desde las civilizaciones nórdicas hasta la masonería, ambas herramientas-símbolos han tenido algún grado de presencia y representación heráldica. Aunque los movimientos socialistas europeos coquetearon desde temprano con la idea de adoptar símbolos generales del proletariado, la "oficialización" del mismo símbolo de la hoz y el martillo por parte del comunismo, comienza recién tras la Revolución Rusa de 1917 y se consolida con la creación de la bandera soviética de 1924, período de transición entre la Segunda y la Tercera Internacional, además. Aunque hay más de una versión sobre su debut, aparentemente el diseño surge cuando el arquitecto y artista Lev Vladimirovich Rudnev, basándose supuestamente en un estandarte militar que se había usado en las revueltas de 1917, lo colocó en el Palacio Mariinsky para decorar la que sería sede del gobierno provisorio. Sería otro diseñador, posterior a la Revolución de Octubre, quien lo propuso como símbolo (o criptosímbolo, segun ciertas interpretaciones) del nuevo gobierno, agregándole al anterior un globo terráqueo y unas espigas alrededor, pasando desde allí al escudo de armas ruso e icono del comunismo. A partir de este momento, el símbolo bolchevique comienza a ser tomado por los demás comunistas del mundo, incluidos los de América Latina, como demostración de su respeto y fidelidad a la inspiración revolucionaria, reapareciendo también en el emblema oficial de la Cuarta Internacional de 1938. Los leales internacionales al Kominform lo mantuvieron como su blasón tras la Segunda Guerra Mundial y al comenzar la Guerra Fría, perpetuándose más allá de la caída de la URSS y los regímenes de su órbita en la Europa Oriental. Revisando algunas publicaciones de la época, como revistas de la Federación Obrera y de la Confederación de los Trabajadores de Chile, además de los diarios obreros, me parecería que era más bien esporádica la posibilidad de encontrar la hoz y el martillo entre los principales símbolos del Partido Comunista de Chile hasta fines de los años veinte o inicios de los años treinta. Su uso regular y general en el mundo político se produce más o menos por esos años, ya que también es incorporado a la bandera oficial de la URSS, coincidentemente y como vimos. Sin embargo, cabe señalar que el folleto "Estatutos del Partido Comunista de Chile" publicado hacia mediados de los años veinte (el partido como tal fue fundado en 1922), ya presenta este mismo emblema de la hoz y el martillo en su portada y lo oficializa para los usos del conglomerado político, como demostración de paralelismo con la Revolución Rusa y adhesión a la Internacional, según se desprende del establecimiento del emblema que se lee en su página 7 (Título I, Artículo 2º): "El emblema del partido es una hoz y un martillo cruzados, rodeados de dos espigas entrelazadas, simbolizando la unidad de los obreros con los campesinos, con la leyenda: PARTIDO COMUNISTA DE CHILE, en círculo, en el margen superior, y con la leyenda ADHERIDO A LA INTERNACIONAL COMUNISTA, también en círculo en la parte inferior".
Es interesante que, por entonces, el Partido Comunista haya definido oficialmente en Chile no sólo la adopción de este emblema internacional y proletario de la hoz y el martillo, sino también el detalle de rodearlas con una corona de espigas, composición que se mantiene hasta nuestros días en la simbología de dicho partido. Empero, el parecido con la moneda nuevamente es casual o indirecto: el símbolo del partido con estos detalles, estaría basado en el diseño del escudo de armas de la Unión Soviética, oficializado en 1924. A fines de ese mismo año, por ejemplo, apareció acá en Santiago en los estandartes del dirigente fundador del PC, Luis Emilio Recabarren, como se ve en las filmaciones que existen de este suceso. A mayor abundamiento, sin embargo, debo comentar sobre la moneda que, en el sitio web de Numismatica.cl (lo recomiendo, pero no haré el vínculo, porque mi sistema de seguridad ha dado una alerta al ingreso en él), puede observarse otra moneda con el mismo diseño de la corona laureada y la hoz cruzada por un martillo, me parece que correspondiendo a una pieza de plata y que está fechada en 1905 o antes. Hay otras de colecciones privadas acuñadas en 50 centavos y con fecha de 1902, quince años antes de la Revolución Rusa y veinte o más antes de la publicación de los "Estatutos" del PC acá en Chile. Más aún: esta pieza corresponde al cambio numismático de 1895 aproximadamente, de modo que su diseño se remonta a aquella época, tanto con la hoz y el martillo en los laureles cruzados como en el sello como en el cóndor de la cara. La sorprendente vejez de esta moneda también pone en descrédito una leyenda aparentemente forjada en los tiempos que siguen al último gobierno de Alessandri Palma, respecto de que este cuño había sido creado especialmente y casi en forma de conspiración durante los efímeros meses de la segunda etapa del Gobierno de la República Socialista de 1932, razón por la que fue llamado "Peso Dávila", según aparece en más de alguna publicación subida a la internet, libros de memorias y hasta como referencia en sitios de venta numismática. Este apodo de la moneda alude al presidente provisional que relevó en junio a la flamante Junta Socialista en La Moneda, don Carlos Dávila, pero que debe abandonar en septiembre siguiente, al caer el experimento de la República Socialista. |